Alain Gresh, Le Monde Diplomatique (http//blog.mondediplo.net)
Traducción SODEPAZ (La entrevista se realizó días antes del comienzo de los bombardeos israelíes contra Gaza. Nota editorial)
El jefe del partido islámico que gobierna la Franja de Gaza describe el enfrentamiento con Abu Mazen y envía un mensaje al próximo inquilino de la Casa Blanca: "Es necesario un cambio que replantee la imagen de Washington en Oriente Medio y resuelva el conflicto con Israel" "Hamás y las fuerzas palestinas han ofrecido una ocasión de oro para alcanzar una solución razonable árabe-israelí. Desafortunadamente nadie la ha recogido, ni la administración norteamericana, ni la europea, ni el Cuarteto". En una mansión de Damasco, Khaleed Meshaal, jefe del Buró Político de Hamás, realiza múltiples entrevistas desde cuando el 19 de diciembre terminó el alto el fuego con Israel en Gaza, y el mandato del presidente de Abu Mazen llegará a su término en enero.
Meshaal, goza de una áurea especial después de haber evitado por un pelo la muerte en septiembre de 1997. Entonces residía en Amman. Bajo las órdenes de Benyamin Netanyahu, Primer Ministro israelí, un comando de los servicios secretos israelíes le había inyectado veneno. Pero la operación fue un fiasco: los miembros del comando fueron arrestados por los jordanos y el Rey Hussein pretendió que su vecino le entregase el antídoto. Además aceptó también liberar al Jeque Ahmed Yassin, jefe espiritual de Hamás (que luego fue asesinado el 22 de marzo de 2004).
Hamás se defiende de la acusación de ser un obstáculo para la paz. "Nosotros tenemos reservas respecto al reconocimiento de Israel, no obstante, hemos dicho que no seremos un obstáculo para la realización de la iniciativa árabe del 2002. Los árabes han multiplicado sus iniciativas, han renovado sus propuestas en 2007. Sin embargo, la dirección israelí rechaza esta iniciativa de paz, la divide en varias partes, juega con las palabras, multiplica las maniobras". El anterior reconocimiento incondicional del Estado de Israel por parte de la OLP no llevará ciertamente a Hamás a seguir el mismo camino. También a final de los ochenta, los EE.UU. ejercía múltiples presiones sobre la OLP para que reconociera oficialmente el Estado de Israel (sin precisar nunca en qué fronteras). En diciembre de 1988, Arafat obedeció. Veinte años después, el Estado palestino sigue sin existir. Para Meshaal, como para mucho palestinos, para qué servirían nuevas concesiones? Después de todo Abas ha cedido a todas las condiciones requeridas, y las negociaciones que se llevan adelante desde hace años no han avanzado...
Meshaal parece estar bien determinado. Después de la victoria en las elecciones administrativas de enero 2006 y a pesar de todas las presiones, Hamás sigue siendo un actor que no puede ser ignorado, sobre todo después de que en junio de 2007 asumió el control de la Franja de Gaza. Además ha conseguido infligir una derrota militar a Israel, que ha obligado a este último a buscar un Alto el Fuego.
Y este Alto el Fuego (o más bien tahdi'a, "vuelta a la calma", en árabe) negociado bajo la supervisión de Egipto ha llegado a su término el 19 de diciembre. ¿Por qué? "el alto el fuego no ha acabado por una decisión. Debía concluirse en seis meses y es exactamente lo que ha sucedido.
El acuerdo comprendía tres puntos: El Alto el Fuego entre las partes, la extensión del Alto el Fuego en unos meses a Cisjordania y el fin del bloqueo a Gaza. Por otro lado había un empeño de Egipto a abrir la frontera de Rafah”
"Estos acuerdos no han sido respetados por Israel si no de manera muy parcial. Sí, el nivel de violencia ha bajado, las agresiones contra Gaza han disminuido, pero no se han parado, (25 palestinos han sido asesinados después de la firma del acuerdo). En cuanto al resto, nada ha sido realizado. Los pasos fronterizos que debían ser reabiertos en los diez días siguientes al 19 de junio, han sido abiertos con menos frecuencia a la prevista. Y, en el último período, la situación a Gaza ha empeorado con respecto a antes del acuerdo." "En junio el 94% de la población de Gaza estaba a favor del acuerdo. Hoy la gente es contraria, porque no ha llevado a lo que para ellos es esencial: la eliminación del bloqueo."
Meshaal añade: "En todo caso la tahdi'a no pudo más que ser provisional. Porque el origen de esta situación, es la ocupación, y la ocupación engendra la resistencia. Nosotros hacemos una guerra defensiva, no una guerra de agresión."
Sobre el territorio los combates se han reanudado. A los ataques israelíes contestan los cohetes palestinos. La prensa israelí habla de una operación a gran escala contra la Franja de Gaza y Tzipi Livni, Ministra de Exteriores israelí, declara que hace falta deshacerse de Hamás con todos los medios. ¿Pero qué se puede intentar, si no es la vuelta a la ocupación directa de Gaza?
Hamás cuenta con apoyos regionales, en primer lugar Siria e Irán. Muchos países del Golfo han mantenido relaciones con el movimiento. Jordania, después de un largo período de boicot, ha iniciado un diálogo con la organización. Con espíritu pragmático, el rey Abdallah ha debido tener en cuenta los fracasos de los intentos de eliminar a Hamás, que dispone de apoyos importantes en el reino, en particular de la organización de los Hermanos musulmanes. Por otra parte las negociaciones israelíes-palestinas están en un impasse y la ausencia de cualquier solución para la cuestión de los refugiados -hay muchos millones de palestinos en Jordania- hace temer al soberano la vuelta de la idea de que Jordania deba ser el estado palestino, idea agitada repetidas veces por la derecha israelí. Ahora, Hamás se opone tanto a esta idea, como a aquella de la instalación definitiva de los refugiados en el país de acogida. Otro problema que le queda a Hamás es la disposición de Egipto. El Cairo ha administrado directamente la Franja de Gaza entre 1949 y 1967, y tiene una influencia real. Egipto ha sido el padrino del acuerdo del tahdi'a entre Hamás e Israel y no considera a Hamás, que ha vencido las elecciones del 2006, la autoridad legítima; lo ve como una simple extensión de los Hermanos musulmanes, la principal fuerza de oposición, muy reprimida, al régimen del presidente Mubarak. Además Egipto, signatario de un acuerdo de paz con Israel, prefiere la "suavidad" de Abbas a la «intransigencia" de Hamás. ¿Es quizás la existencia de éste acuerdo lo que permite comprender por qué El Cairo rechaza abrir el paso de Rafah entre Egipto y Gaza, apertura que rompería el bloqueo pero que sería interpretada como una victoria de Hamás? "Nosotros queremos buenas relaciones con los países árabes - Meshaal explica - no somos nunca al origen de la ruptura con éste o con aquél. Siempre tratamos con los gobiernos, nunca con las fuerzas de oposición; no nos entrometemos en los asuntos internos."
¿Es concebible la vuelta a la unidad palestina? Después de que Hamás conisguió el control de la Franja de Gaza, los puentes entre los islámicos y el presidente Abbas se rompieron.
Hay dos etapas en los intentos de reconciliación entre el poder de Ramallah y nosotros. Al principio el poder no quiso acuerdos, a causa de las prohibiciones americanas e israelíes, porque pensó que íbamos a hundirnos en Gaza por los efectos del bloqueo; y que la cumbre de Annapolis nos habría llevado al agotamiento. Después, puestas en juego estas esperanzas - y con la llegada al poder de un nuevo presidente en los Estados unidos, y también, en febrero, de un nuevo primero ministro israelí- la presidencia palestina ha cambiado posición. Le ha parecido necesario tratar de conseguir un acuerdo que permitiera presentar, bajo la dirección de Abbas, un proyecto palestino unido. Y, para ser franco algunos esperan que el acuerdo garantice la realización de elecciones y la eliminación de Hamás del poder por la vía electoral. Pero esto muestra como la voluntad de reconciliación se apoya en bases falsas, y también explica porque ha fracasado."
La región atraviesa una fase de espera. Las elecciones generales tendrán lugar en Israel el 10 de febrero. En menos de un mes Barack Obama asumirà las funciones presidenciales. ¿Se va hacia el cambio? "Al principio el nuevo presidente tendrá que suavizar la política americana por dos razones. Ante todo porque la Administración Bush ha fracasado, ha llevado el impasse a la región. Además porque la no resolución del conflicto árabe-israelí y la no solución de la cuestión palestina sobre bases justas, llevará no solamente la inestabilidad a la región sino al mundo entero. Está pues en el interés de los Estados Unidos suprimir las causas de la hostilidad hacia los norteamericanos en la región y en el mundo musulmán." Meshaal reflexiona luego un momento y añade: Hay una tercera razón. Si Obama quiere recuperar un papel más efectivo de los Estados Unidos en el mundo, tiene que tratar Oriente Medio de una manera diferente. En muchos casos se han alineado a Israel y al grupo de presión sionista. ¿Se dará este cambio? En este momento, no sabría contestar. Pero, por cuánto nos concierne, tendremos una actitud positiva y contestaremos de manera responsable a cada iniciativa americana que tenga en cuenta los derechos de los palestinos." |
abril-ale dijo
Un abrazo esperando todo se resuelva para todos esos inocentes que sufren las consecuencias.
Abril.
31 Diciembre 2008 | 12:05 AM