AQUI ESCRIBE CARLOS ÓRDENES PINCHEIRA
Salmo por la salud de un amigo
a A. D. M.
he aquí la casa del hombre,
sus bienes son ciervos bermejos pastando entre las nubes
han ofendido su luz
herido por la niebla
dejaron en su alma olores ocres
perseguido
por una jauría de oscuros designios
ratas humanas
han injuriado sus pasos
hasta sacarle enrojecidos llantos
pero hoy -enfermo para regocijo de quienes le odian-
nuestro hermano confía
en las invisibles manos de la Justicia Universal
nada teme
tiene la sabiduría de los árboles petrificados
y el sagrado vuelo
de los pájaros al atardecer
aunque sus enemigos le muerden la mirada
él avanza entre hienas y alimañas
sabe que las bestias disfrazadas de hombres
han de pisar el polvo
en que se convertirán
hemos puesto la fe en la esencia frutal del universo
para que vuelva a erguirse
como el faro que siempre ha sido..
sea
siento que sigo descendiendo, descendiendo... ¿Hasta adónde? Talvez llegue a la China, qué sé yo...
Y me pregunto: ¿habrá alguna persona que baje a leer lo que pueda escribir más adelante? ¿Estaré escribiendo en una pared imaginaria donde
nadie sabe que aquí me encuentro? Difícil la respuesta, me parece...
Los adultos parecieran no darse cuenta de la importancia de estos movimientos reivindicadores. Valerosos jóvenes que salen a la calle a proclamar su disconformidad, pidiendo cambios sustanciales en la Educación...
La capacidad intelectual no se mide por la edad. Y lo que piden los estudiantes no puede ni debe ser llamado "cosas de niños", pues lo que solicitan está basado en hechos reales, y lo hacen con una concepción clara, vital, madura, inteligente...
En el pasado, en el presente y en el futuro, los estudiantes lucharon, luchan y seguirán luchando siempre por causas justas, y no hay inteligencia ni justicia cuando las autoridades predisponen a Carabineros en contra de las marchas estudiantiles: golpes, chorros de agua y bombas lacrimógenas...
Si esta violencia persiste significará sólo una cosa cierta: ¡que el gobierno dejó hace mucho de ser democrático...!
OPINION DEL POETA:
Ahora me queda muy claro que ya no desean que vuelva a escribir aquí. No contentos con el boicot a la presentación de mi libro a la que no fueron ni 15 personas y sólo UNA poeta de las más de 150 que he enaltecido con antologías y cuadernillos... Y para colmo
la que yo consideraba una amiga, Marianna Barbera Laguzzi (que me iba presentar) no acudió
ni pidió dicupas hasta la fecha. Simplemente se unió para que yo fracasara lo que consigueron plenamente.
Así se estilan las cosas en la actualidad.
Ahora entiendo aún más que la corrupción tiene bastante poder...
Adiós.
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Siempre estamos pendiente del trabajo poético, heroico de Carlos Órdenes Pincheira, estás páginas en la medida de lo posible van dando cabida a su torrencial trabajo de poeta.
No estamos entre los que atacan y boicotean su obra. Eso lo hemos demostrado siempre acogiendo algunos de sus textos, pero nunca aquí tendrá puertas cerradas, ni censura ni boicot.
Usted poeta es siempre es bienvenido a esta página, limitada por muchas razones, y porque aparece según como la salud nos va permitiendo. Pero siempre haremos el esfuerzo por no perder su presencia en este blog.
Antonio Díaz Méndez

MARÍA ISABEL PERALTA 1904 - 1926
Enferma, sin remedio, sólo espera: la barca puede ya estar muy cerca: ella, la gran poeta, la que pudo ser la más alta y bella del insomne bosque, tiene y atesora otra faceta del amor; su madre, postrada, enferma también; es amor de sufrimiento, desolación, impotencia feroz, porque nuestra amada poeta sabe que pronto caerán cielos oscurecidos sobre su lacerado cuerpo. La contempla, dolor sobre dolor, le hiere verla tan indefensa, en una cama. Desesperante pesar quizá en la última tarde...
Ahi está su madre, sintiendo que las horas son ásperas y duras como piedras. Inválida, nada puede hacer. Sólo ver a su hija que día a día
se va alejando, alejando.... Sintiendo talvez que sus dolencias son menos severas que las de su hija...
La dulce, hermosa poeta, la que nosotros amamos sin haberla conocido,
le conmueve lo que acontecerá cuando sus ojos se cierren...
Se sienten ya lo pasos en la oscuridad, agoniza; pero ella, la muy querida tuberculosa, sólo piensa en que su madre quedará desamparada tras su injusta partida...
Aún en tales circunstancias, ya muy dolorida, tiene el valor de crear su poesía maravillosa. Y al hacerlo, no hay cansancio, ni sangre derramándose; hay una tristeza inmensa y, también, a veces, siente la
alegría de disfrutar un paisaje, un romper de olas...
María Isabel Peralta, ¿será posible encontrarte en algún rincón pleno de aroma y calma? Te buscaré...
CANTAR
Duéleme el cantar, si canto,
duéleme el reír, si río.
Madre, ¿por qué sufro tanto,
que, hasta el zumo que se exprime
en mi lagar, es amargo?
La herida, recién bierta,
y la ya cicatrizada
que teñida está de rojo,
parece también que sangra.
Me duelen, Madre, me duelen...
¡Estoy toda lacerada!
No hay bálsamo para llagas
ni palabras de milagro.
Ha de írseme la vida
como el perfume del vaso.
Madre, se me va el perfume...
¡Y ni sabrán que he pasado!
NAVE VIEJA
Eres la nave vieja, Madre,
carcomida por el llanto del mar,
yo soy el cable y soy la estiba,
que has de arrastrar, que has de arrastrar...
Cuando disgregue tu costado
el golpe de aguas y la sal,
un mismo cobertor de espumas
nos cubrirá, nos cubrirá...
Siento que muerde el oleaje
mi cable y que lo va a cortar;
pero, si me lo rompe, Madre,
¡Ay! Te hundirás. ¡Ay! Te hundirás...
Tenemos la ilusión de encontrar otros poemas para darlos a conocer. Es
una poeta que no merece ser olvidada jamás. Es un ejemplo de valor que pone muy en alto la entereza de la mujer.
No le demos la razón cuando dice: "Y ni sabrán que he pasado..."