El poeta y figura emblemática de la revolución nicaragüense de 1979, ha vuelto a la lucha. El padre Ernesto Cardenal prefiere ir a la cárcel antes de aceptar la sentencia por el delito de injuria que lo obliga a pagar un multa de más de mil dólares.
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"Soy un perseguido y condenado político", ha dicho el poeta Cardenal al referirse a la sentencia condenatoria dictada hace varios días por el juez de Managua, David Rojas. El caso se remonta al año 2003, cuando Cardenal publicó una carta en la cual hacía una serie de denuncias sobre las irregularidades cometidas por el ciudadano alemán Inmanuel Zerger. En diciembre del 2005 ya un juez había encontrado al poeta inocente por no hallar pruebas suficientes que lo inculparan. Es por ello, que ni al reconocido escritor, cuya obra ha sido publicada en una veintena de idiomas, ni al conjunto de intelectuales nicaragüenses y latinoamericanos que han mostrado su total respaldo al poeta, les queda la menor duda de que se trata de una venganza política del presidente Daniel Ortega.
Según Ernesto Cardenal, Ortega ha decidio vengarse por la reciente situación generada en torno a la toma de posesión del presidente de Paraguay, Fernando Lugo. "Allí", dice el poeta, "fui acogido maravillosamente, mientras que al presidente Ortega, no se le permitió, ni siquiera llegar".
Dictadura institucional
Ernesto Cardenal se ha declarado en desobediencia civil y prefiere ir a la cárcel antes de aceptar la sentencia. Denuncia que el actual estado de cosas en su país se parece más a una dictadura institucional que a una democracia. "La dictadura de Somoza era en las calles, con la policía, con las armas, la de ahora, es una dictadura institucional, ejercida a través de los juzgados. Esta es mucho peor porque uno no tiene cómo defenderse".
A sus 83 años, el escritor, candidatizado al Premio Nobel en dos oportunidades, siente que Daniel Ortega ha traicionado todos los principios de la revolución. Cuenta cómo muchos de los sandinistas que pelearon junto a él y junto al mismo Daniel Ortega, hoy están en la orilla opuesta por considerar que los actuales sandinistas están acabando con todo lo alcanzado y construido anteriormente.
Repudio nacional e internacional a la sentencia
Ayer el ex ministro de Cultura durante el primer gobierno sandinista (1979-1990), acudió al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) para denunciar la persecución de la que está siendo víctima. Lo acompañó un grupo de escritores de su país, encabezados por Gioconda Belli y Sergio Ramírez Mercado.
Rápidamente, la solidaridad internacional se hizo sentir. Intelectuales de todo el continente enviaron mensajes de respaldo al poeta y condenando la actuación del juez y de Daniel Ortega. En declaraciones citadas por Nuestro país.com, el Nobel de Literatura, José Saramago, instó al presidente nicaragüense para que tenga la valentía de pedir pedón o rechace públicamente la sentencia. Saramago dijo que la justicia en Nicaragua "se dejó corromper por los rencores y las envidias del poder" y advirtió: "Una vez más, una revolución ha sido traicionada desde dentro".
Lo propio hicieron la escritora cubana Celia Hart y el novelista uruguayo, Eduardo Galeano. Este último calificó la condena de "infame" proferida "por un juez infame al servicio de un infame Gobierno".

José Martín:
Así es, es una vil venganza de parte de Ortega. No resiste se le critique por todos los errores políticos en los que está incurriendo. Solamente déjame decirte que su esposa Rosario Murillo, está en casi todas las instancias del gobierno, ella es la que decide a quien purgar o a quien no, y por supuesto purga a los que no le dicen "Si Señora"
Ernesto es valiente y resistirá estoicamente esto y más.
Gracias a tu solidaridad con Cardenal y con mi pueblo.
Un abrazo fraterno.