TRANSFORMA EL DOLOR EN AMOR

Carta abierta a un hermano. Del dolor...
al amor.
Puente de Vuelta
Del poeta palestino Tawfiq Zayyad
¡Queridas gentes mías!... Con las pestañas.
Alfombraré el camino de vuestra vuelta
con las pestañas.
Acunaré en mi seno vuestra herida.
Juntaré las espinas del camino
con los párpados.
Y con las palmas
trituraré el granito.
Con las palmas.
Y de mi carne,
levantaré el puente de vuestra vuelta.
En las dos orillas.
Convertir el dolor en amor, es una frase que endulza el oído y tranquiliza el espíritu, pero cuando hablamos sólo de dolor, las personas tendemos a alejarnos. El dolor del alma; supura, transgrede la esencia humana y nos hace vulnerables.
Al “Ser Humano”, cada día, se nos extirpa nuestra esencia, la capacidad de sensibilizarnos frente a la desgracia ajena. En un mundo manejado por algunos pocos, que sólo tiene cabida el individualismo, es difícil hablar de refugiados y más aún refugiados palestinos, se nos acostumbro a través de los montajes noticiosos, que en esa zona de oriente es “natural” que corra sangre, ya nadie pregunta por qué y menos aún, sobre alguna de sus consecuencias. Ser refugiado es una de ellas, se camina por el mundo calzando este término, timbrado en documentos que avalan esta “calidad de refugiados”, fueron expulsados de sus tierras, perseguidos y tuvieron que huir a refugiarse.
Desde el año 1948, comenzó la desgracia del pueblo palestino, llamada Al Nakba, la entrada de sionistas que venían de todas las látitudes del mundo bajo el lema “Tierra sin gente para gente sin tierra”, fue el inició de la limpieza étnica, para vaciar el territorio El 75% de la población fue expulsada o obligada a huir por medio de masacres, convirtiendo a los dueños de esas tierras en refugiados.
Hoy, 4,7 millones de palestinos, viven en calidad de refugiados, según la ONU.
En Iraq habían unos 30.000 palestinos, que a raíz de la resiente guerra de ese país y los enfrentamientos, involuntariamente, se han visto afectados por las masacres y atentados. Centenares de ellos fueron asesinados, lo que obligó a una huida masiva, que nuevamente los convierte en refugiados. Muchos quedaron varados en pleno desierto expuestos a las enfermedades y a la muerte.
Chile, a solicitud del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ha aceptado simbólicamente dar refugio a un centenar de palestinos, mientras ellos puedan retornar a sus hogares de origen y de donde fueron expulsados.
Aquí solo necesitamos tu firma …

jannet dijo
te quiero mucho
25 Noviembre 2008 | 04:29 PM