| Galvarino Apablaza saluda a Volodia Teitelboim | |
| Publicado por José Osorio | |
| viernes, 01 de febrero de 2008 | |
Buenos Aires, 31 de enero de 2008
Queridos Compañeros Partido Comunista de Chile Estimada Familia Teitelboim Queridos compañeras y compañeros: Desde esta nueva forma de exilio a la que estamos sometidos un no despreciable número de luchadores contra la dictadura, quiero acercarles mi solidaridad y sentimientos de dolor compartido por la muerte del entrañable camarada Volodia. Con él se va un gran hombre, un enorme luchador, certero en la palabra como pocos, audaz en sus decisiones. Un camarada que no dudó en ponerse a la orden cuando nuevas tareas demandaban cambios que ayudaran al término más rápido de la opresión en Chile. Porque fue en el contexto de la Rebelión Popular y la Sublevación Nacional que conocí a Volodia, políticas que sumió a plenitud y con convicciones firmes. Su capacidad y creatividad intelectual estuvieron siempre al servicio del hombre político, de su rol como dirigente comunista. No podemos olvidar eso, sobre todo en estos tiempos cuando se pretenden desdibujar las figuras y el compromiso militante de nuestros -porque son nuestros- queridos Víctor, Pablo, y tantos otros compañeros que pusieron su inmenso talento al servicio del pueblo y la causa de las transformaciones sociales. Es esto lo que debemos destacar en el camarada Volodia: Su militancia comunista, su compromiso revolucionario. Lo cierto es que su obra literaria lleva esta marca indeleble. Compañeros, recordemos al Volodia que jugó un rol determinante en el inicio de la preparación para la tarea militar. Sin mezquindades ni retaceos afectivos, al punto que su propio hijo, nuestro recordado Roberto Nordenflycht Farías, formó parte de ese legendario contingente internacionalista y luego cayó luchando en contra de la dictadura. Quiero despedir así a un hombre inmenso, a un camarada en todos los planos, talentoso y coherente, pero sobre todo comprometido hasta su último suspiro con el cambio social en beneficio del pueblo. ¡Hasta la victoria, querido Volodia! Galvarino Sergio Apablaza Guerra, SALVADOR |

Buenos Aires, 31 de enero de 2008
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