De: Antonio Díaz Méndez
Desde un tiempo a esta parte un desconocido (a), ajena a este blog, ha estado, saboteando e injuriando el trabajo del poeta Carlos Órdenes Pincheira, quiero dejar establecido que en este blog habrá siempre cabida a todos los autores que quieran responsablemente publicar sus trabajos literarios, no hay cortapisa ninguna, menos censura, cada quien se hace responsable de lo que escribe.
De: Carlos Órdenes Pincheira
Es indecible la sensación de agrado que se siente cuando en el camino aparece un amigo de gran integridad... Gracias.
Quisiera dar a conocer un pequeño comentario acerca de una de las más grandes poetas chilenas. Me ayudará a estar más conmigo mismo...
STELLA DÍAZ VARIN
(1926 - 2006)
Entre las diez mejores poetas que han nacido en este país.
Autora inmensa cuya obra sib duda no es nada fácil de igualar,
menos superar. De una belleza y profundidad extraordinarias.
Ella y Eliana Navarro se fueron casi al mismo tiempo, talvez
cansadas de ver tanta injusticia... Ambas merecían la mayor
distinción... En esos días hubo temblor y angustia...
Lo que duele es que algunos animalejos hablan de Stella no
precisamente de su impecable poesía: Que era terrible, que le
pegaba a los hombres, que no le importaba dejar un gran chancherío
entre cahuineros y presumidos...
En parte, es cierto.Pero también
es cierto que fue una de las primeras mujeres que jamás se
doblegó, porque tuvo la convicción -que compartimos
desde siempre- que el hombre no es superior a la mujer...
Gracias,
amiga, por tanta belleza...
He aquí una de sus imperecederas joyas:
ADVENIMIENTO
Una cruz dibujada con perfiles de sombra.
Está mi
cabellera ligeramente absorta
cubriéndole el estiércol
a los ojos del mundo.
Está mi arquitectura de raíces
informes
ahuyentando a los cuervos, dominando el silencio
y
esperando su hora.
Ay hombre de los ojos y de las manos raras,
me gusta tu
demencia más que tus reflexiones.
Dime que soy la hembra de
un búho alucinado,
que de contar estrellas dormidas, quedó
ciego.
¿Qué quieres de mi pobre manantial escurrido?
¿Qué
quieres, si ya sabes repetir mi palabra?
Un gesto de mi mano sabe
cantar tu angustia;
un gesto de mis labios, sabe domar tus ansias.
Hombre de las inquietas pupilas de aceituna,
capitán de
las rojas carabelas del alba,
sabes que el Alfarero me hizo
triste, ¿qué quieres?
Yo no sabía entonces
que iba a tener un alma.
Llegó una luna roja con sus ojos hundidos
a besar a los
cardos.
Murió un cuervo esa noche,
y empezó mi
jornada.
Ya ves, qué de repente puede haber una
noche,
puede morirse un cuervo.
Ya ves, qué de repente
puedes contar las larvas
que beben en la cuenca vacía de
tus ojos.
Llegó una luna roja con sus ojos hundidos
a fabricar los
peces.
Yo estaba en ese instante en la madera. El leño
crepitaba
de rabia porque estaba conmigo,
yo estaba en la madera,
y era
el leño mi amante.
El Alfarero vino, tomó un trozo de fuego
y modeló
mi entraña,
después, apasionada y
silenciosamente
dibujó mi sonrisa,
que es esta mueca
absurda que me forma la cara.
¿Qué quieres, pues?
Ya estoy como yo lo
quería...
Ah, me olvidaba, ¿sabes?
De la primera
nota de la flauta del viento
fue modelada mi alma.
STELLA DÍAZ VARIN
No debemos ser tan miserables, tan chacales malditos (con el
perdón de éstos) y dejarnos llevar por la horrorosa
corriente de estos malos tiempos... Hay que sacar a relucir ante
el mundo estas piedras preciosas...
Las poetas, maravillosas
mujeres, no deben jamás estar bajo el frío
de las
noches de piedra...
Alguien ha publicado este poema como suyo, pues no aparece mi
nombre.
Sí el de ese alguien. Este es el poema:
MAGIA DE CIELO Y ARCILLA
a Nadia Duffau y Alfonso D'álbora
Cada noche le quitas azul al firmamento;
de tus manos
brotan
alas mágicas, músicas, raras
lejanías,
esculturas
admiradas por ángeles
arrebolados...
Hay en tu mirar el embrujo de las tierras
ennoblecidas
por vírgenes soledades y
vientos de
azuladas memorias.
La greda,
la piedra, se iluminan desde el fondo alucinante
de
los sueños:
personajes anónimos cobran destellos
infinitos,
están latentes,
sus gestos
llenos de
resplandores
nos hablan de antiguas leyendas saturadas de
zafiros,
barcos transparentes
navegando en aguas siderales.
Campesino: sembrador entre surcos y alturas;
hojalatero
sanador
de ollas y teteras en aplicaciones de
estaño,
organilleros
en calles de otros
tiempos
floreciendo pelotas de aserrín,
remolinos
encantados;
campesinas
de fornidas columnas
en un dulce
fabricar de tortillas y panes olorosos a lluvia...
Artista
de diálogos olvidados,
haz un planeta de
cristal, permite
que me convierta en uno de tus personajes para
cantar,
no sentir que estoy atrapado
entre las cenizas y el
vuelo...
Déjame allí,
en la magia de tu
escoplo,
para beber aquellos crepúsculos y remansos
que
me fueron negados...
Que mi alma se mezcle en tu celeste barro,
escuchar cánticos,
desmayares de aguas
hasta más allá de los tiempos...
Forjadores de armonía y colores..
Al pie de tus creaciones dejo estas palabras
como un homenaje
a
ese lucero
que desde lo alto te ilumina.
Sólo tú puedes domar al sol y
transformarlo en un
caballo de fuego...
SE DICE...
Extrañas canciones viene cantando el río... Hay
rumores entre hojas oscurecidas por bandadas de pájaros
negros... Pareciera que los monumentos de ayer hoy se están
disgregando y aún no vemos haces de luz marcando la hora
definitiva...
Se dice que en la Sech han renunciado tres directores... Nos
asalta la duda y la pregunta asoma desde los montes hasta el interior
de un saco
de experiencias sufridas:
¿Será que han renunciado antes de las nuevas
eleciones para asi obtener premios en los diversos certámenes
literarios del Consejo del Libro? De acuerdo a nuestras apaleadas
y pequeñas ambiciones, si estas renuncias obedecen a tales
puntos, no nos sorprendería... Ya estamos agotados
de participar en vano...
Un consejo sano y verdadero a los poetas jóvenes
principalmente: hay que luchar por recuperar la dignidad, para ser
buenos elementos, de tal suerte que los "cabezas calientes"
vayan desapareciendo para dar paso a la limpieza moral de los
poetas y escritores, dejando atrás de una vez por todas y para
siempre el compadrazgo, la corrupción y el odio a quienes
piensan de otra forma, aunque contraria sea a nuestros
propios principios...
Porque el negro, el blanco, el azul, el rojo, el amarillo, todos
seremos finalmemte succionados por el mismo hoyo negro...
Un abrazo a los verdaderos poetas de ayer, de hoy y de mañana...
Que grato descubrimiento el de Stella, realmente no la conocía.
Un saludo
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