DESDE EL CENTRO DE UNA PIEDRECILLA...

(último poema de "madre que estás en la tierra")

...verte entre las piedras que relumbran tiempos dorados,

debajo de las aguas,

esconderte

en el color de todos los cielos,

dejar en senderos lunares

tu olor a futuros goces, campanas llorosas de eternidad...

...nido de aves invisibles,

sumirte en la niebla naranja

que viene desde los cerros

destilando panoramas y cruces y luceros.

...tú

partida en miles de fragmentos llorando la lejanía

de verdes mañanas,

te debates entre espantos y rincones solos

allí donde se advierten sólo afilados aceros,

manos de granito,

incapaces de la caricia...

...tú,

sola frente al colmillo traidor,

sudor asesinante del macho envilecido

bajo el manto de las brutalidades...

...ah madre,

este penar sin término!

pasan tus siluetas alucinantes, millones de alhajas,

rosadas amarillas negras,

todas armónicas luminosas claras, y yo desearía

abrazarlas,

musitarlas,

perderme entre sus hálitos, ser vigilante

en noches y días;

enemigo del sueño,

capitán de tus esencias, amor en aromas,

tierra enternecida

por el azote de las amapolas...

...hace miles de años

apareciste con tu magia en las pupilas,

nunca nadie detuvo la piedra,

la mano hiriente sobre tu cuerpo...

...mujer bendecida por las luces de estrellas dolorosas...

...desde los inicios

fuiste maltenida, mancillando tus ilusiones.

...hoy te miro pasar

corza gacela o gamuza ,

aún los carceleros te asedian,

muerden tu dignidad, hieren tu sombra,

esas ansias perfumadas que van rodando contigo

hasta la última gota del alba.

...mucho antes de tus primeras muertes

te he amado desde el centro de una piedrecilla

con deseos de volar

o rodar hasta sentirte cerca

cerca

cerca

al pie de los patíbulos

donde aún lloran los enamorados de la esperanza.

...ah mujer de todas las épocas!,

es tiempo de levantarse,

nadie es más que tú,

raíz de todos los horizontes,ha llegado la hora de ser...

...te incorporarás, sabes

que no te puedes dormir

frente al imperio de fieras al acecho:

aún hoy te asesinan,

deshacen tu dignidad

o te llevan más allá de la miseria, cubren tu cara,

te matan si miras hacia otra distancia...

...todavía tu sangre enrojece la tierra.

...dueños de ciudadelas

carecen de vergüenza y son aplaudidos

en medio de masacres,

negras mariposas sobre tu alma,

polvo de ensoñares, escoria de amaneceres plenos...

Así debes estar: vencedora,

luciendo raras sinfonías, cantando atardeceres en colores,

sin olvidar

que todavía eres pisoteada en otros países...

allí sólo ven en ti

una porción de carne lastimera

para deleite de infames cobardes...

...¡a libertad es un hilo de humo en lejanías...!

...seguirán tus antorchas encendidas

hasta acabar con todas las oscuridades...

...mujer actual, altiva, grande, eterna...

...¡oh madre nuestra,

estás en la tierra, en el aire y en la flor....!

febrero - marzo - 2003