NOSOTROS GRITAMOS: VIVA LA VIDA
por Osvaldo Ulloa Sánchez
A LA VELOCIDAD DE LA VIDA
La vida es más veloz
que la velocidad de la luz .
ya se sabe: nadie puede viajar
a esa velocidad sin desintegrarse.
Nadie dura mucho viajando
a la velocidad de la vida
que es más rápida que la de la luz:
todos nos desintegramos .
LA VELOCIDAD DE LA MUERTE
DETERMINA LA VIDA.
A qué velocidad se acerca
nuestra muerte?
Viene lenta como una tortuga
que atraviesa un extenso desierto
o - por el contrario- viene veloz
como el águila cuando atrapa a la liebre.
Es tan importante determinar
con precisión exacta esa velocidad
porque de ella depende
la forma de mirar y hablar
el gusto del beso
el gesto del rostro
y todo lo que uno es.
CONTESTADOR AUTOMÁTICO
Recién te acabamos de enterrar
en el Cementerio Parque del Recuerdo
y tuve que llamar a tu casa
porque tu hija olvidó
las llaves de su departamento en mi auto
y tu voz desde el contestador automático
me dice que ése es el número 6820300
que en este momento
(obvio)
no me puedes atender
que deje el recado
que apenas puedas
(jamás)
me devolverás el llamado.
Yo cuelgo porque no me sale
ni una sola palabra.
A veces después que hacemos el amor
fumo un cigarrillo en la oscuridad
y pienso en la muerte.
Eso no es nada grave.
Lo grave es que sé
que en ese momento
también la muerte piensa en mi.
Escribí estos cuatro poemas llamando a la vida, sabiendo que el tiempo corre en contra nuestra. A diferencia de los fascistas de Franco que gritaban VIVA LA MUERTE. NOSOTROS GRITAMOS VIVA LA VIDA
