POR MARGARITA LABARCA GODDARD

Dios mio, ofendieron a Su Majestad el Rey, que barbaridad, que mala educación, un verdadero acto de lesa majestad.

¿Puede un simple presidente de un pais latinoamericano venir a criticar
a un ex mandatario español, y otro a unas empresas españolas
explotadoras? Claro que no, caballeros, porque a los peninsulares se
les ha olvidado que en el siglo XIX nos independizamos de España. Creen
que porque ahora hay algunas empresas españolas instaladas aqui,
volvimos a la colonia. Aunque no hay que olvidar que en los tiempos
actuales, gobiernos, reyes y empresas son tres personas distintas y un
solo dios nomas: la ganancia. Incluso dicen las malas lenguas que don
Juan Carlos es un as de los negocios, y que mantiene una relacion
“carnal” con la clase empresarial. [1]

¿Supieron que el Rey, tambien Rey de Castilla, de Leon, de Aragon, de
las Dos Sicilias, de Jerusalen, de Navarra, de Granada, de Toledo, de
Valencia, de Galicia, de Cerdeña, de Cordoba, de Corcega, de Murcia, de
Jaen, de los Algarves, de Algerciras, de Gibraltar, de las Islas
Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, de las Islas y
Tierra Firme del Mar Oceano; Archiduque de Austria; Duque de Borgoña,
de Brabante, de Milan, de Atenas y Neopatria; Conde de Habsburgo, de
Flandes, del Tirol, del Rosellon, y de Barcelona; Señor de Vizcaya y de
Molina; etc. etc., etc., supieron que Only the Lonely, como le llama
Javier Marias en su novela “Mañana en la batalla piensa en mi”, se paro
y se fue de la reunion plenaria de la XVII Cumbre Iberoamericana? Se
paro y se sento en la diferencia, en todos los presidentes
latinoamericanos y en doña Michelle, que dirigia la reunión.

Dicen que hasta los periodistas españoles se extrañaron, porque Su
Majestad suele ser un caballero muy bien educado. Pero claro, ante sus
subditos un Rey tiene que mantener la dignidad, y la dignidad real se
prueba mandando callar a gritos a un presidente latinoamericano que es
un indio, aunque sea un indio elegido por su pueblo, no como Su
Majestad, que fue elegida por el generalisimo, el mismisimo caudillo,
por Franco en persona, nada menos. Y se manifiesta esa dignidad
parandose y largandose cuando se le viene en ganas.

“Asi hay que tratar a estos metecos”, piensan los gachupines. “¿Acaso
creen que son iguales a nosotros y que tienen derecho a criticar a
quien se les ocurra, aunque sea a Aznar? Claro que no, cada uno en su
lugar, que los indios, los negros y los metecos se callen, que no sean
igualados”, como se dice en México.

Yo pienso que en el fondo a Su Majestad le dio tanta rabia porque se
acordo que en el siglo XIX los echamos de América Latina a patadas, y
que despues de la guerra española tuvimos el honor y la suerte de
recibir como exiliados a lo más granado de España, intelectuales,
artistas y hombres y mujeres de pro, muchos de los cuales todavía
permanecen entre nosotros y les reconocemos el derecho a criticar a
quien se les ocurra, y los que han muerto son para nosotros paradigmas
de la dignidad de España, del mundo en general y de la cultura en
particular.

Pero ahora el Monarca defiende a las empresas españolas, que no son
precisamente paradigmas culturales, sino vulgares explotadoras y
sinvergüenzas como cualquier empresa capitalista que se respete, del
pais que sea. No quiero generalizar, habra algunas buenas, pero no las
conozco.

Se habra espantado su majestad al ver que el presidente Chavez de
Venezuela y el Presidente Ortega, de Nicaragua, mostraban la ojota que
llevan bajo los zapatos, porque para los latinoamericanos de bien,
mostrar la ojota es mostrar sus raices y defenderlas defendiendo a sus
pueblos. Pero el, Only the Lonely, el Rey de España, Rey de Castilla,
de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra y
etcetera, etcetera, no mostro la ojota sino la hilacha: la de
advenedizo en las practicas democraticas, la de discriminador y
colonialista trasnochado, la de un hombre que no acepta las criticas
pero se cree autorizado a formular todas las que quiera y de la manera
mas grosera posible, que es retirarse abruptamente de una reunión de
alto nivel.

Todos los españoles que vienen a América Latina, incluso el Rey, repiten una frase:

“mayor seguridad juridica para los capitales extranjeros”. Eso si, no
hablan de seguridad juridica para los trabajadores que laboran para
esos capitalistas. Y nuestros presidentes latinoamericanos tienen el
derecho y la obligacion de defender a esos trabajadores.

Cuando, por obra de las Cortes de la dictadura, Juan Carlos fue
coronado rey de España, apenas contaba con un modesto patrimonio.
Treinta años despues, segun publicaciones especializadas en estos
temas, el rey español es uno de los monarcas mas ricos de Europa. ¿Que
habilidad ha permitido que ocupe hoy el puesto 134 en la lista de las
mayores fortunas del planeta? [2] Posiblemente nunca lo sabremos.

Pero hay una cosa clara ¡Vaya que rabio el rey en esta XVII Cumbre
Iberoamericana! Pues que se vaya tomando un tranquilizante, porque la
posición de la mayoría de Latinoamerica no va a cambiar.