EL DICCIONARIO Y LA INUNDACION DE PAPELES...
(andares... sólo andares...)
Entre los 17 y los 18 años andaba desesperado, tratando de saber muchas cosas y, entre ellas, poder leer y escribir un poco mejor. Me encontraba sin trabajo y mis necesidades eran muy grandes, en todo sentido.
¡Pero quería saber leer bien, pues habúa aprendido -lo que sabía entonces- mirando los letreros de los comerciales. Uniendo sílabas cpn otras hasta formar una palabra y, al descubrirlo, mi alegría era tan intensa que en la noche casi no podía dormir, pues había unido "ca" de Caja de Crédito Popular No 1 con "pa" de panaderías Unidas donde yo trabajaba. Es decir, estaba contento porque me había dado cuenta que esas sílabas juntas decían "CAPA", era ese el tiempo de los 12 o trece años de edad.
Al respecto escribí un pequeño libro "La ciudad soñada", basándome en ese tiempo y en mi manera de ver y afrontar las adversidades.
En Sierra Bella, entre Darwin y Victor Gandarillas vivía una familia de socialistas, defensores del pueblo y de sus miserias... Eso decían. Ella (no diré su nombre) era profesora. Y tuve la idea de recurrir a ella.. -Señora Libia,¿me puede prestar un diccionario? Lo necesito mucho...
-¡Y para qué quieres un diccionario Tú...)
-Lo que pasa es que yo soy poeta y necesito aprender miles de palabras y
-¿Poeta, tú? jajaja... ¿De donde sacaste esa tonta idea?
-Por favor, no se burle, présteme un diccionario -y mis ojos estaban inundados ya.
-Mira, te voy a prestar este diccionario sólo por siete días... A ver, hoy jueves, ya, el próximo jueves, tempranito, lo quiero de vuelta...
El júbilo fue intenso. ¡Estaba feliz! Y comencé a recolectar papeles de todos los tipos. De los de diario le recortaba las orillas en blanco, planchaba aquellos en que envolvían el azúcar, algunos cuadernos que encomtré tirados pero llenos de letras, igual me servían, cartones, cajas de "gringuito" o "jabonela", todo era para mí un segundo de alegría...
Y comencé a escribir con una letra tan pequeña que apenas la podía leer yo mismo: era para ahorrar material. Así comenzaron a salir palabras extrañas que nunca había oido: calígene, calaginoso, lóbrego, lobreguez, báratro, averno, alfaguaza. venero, zurubí, zoco, sinsonte, simún, y miles de palabras que iba anotando, empecinado en abarcarlo todo.
Día y noche, alumbrado por una vela, fueron días y noches de alegría, de hambre, de pena.
Al finalizar, me dolía todo el cuerpo, incluyendo los ojos, como llenos de arena. El pequeño cuarto (que yo había hecho con listones separados y cubiertos con barro y paja por ambos lados y que después lo enyesé para pintarlo con un suave color azul, para sentirme identificado con el tango "Cuartito azul"), como decía, el pequeño cuarto estaba atiborrado de papeles y trozos de cartón.
Parece increíble. Parece una mentira. Pero no acostumbro mentir, pues esta forma de vivir mintiendo pertenece a los cobardes. Y yo siempre he dicho la verdad por que soy un Hombre...
Fui donde la señora a devolverle su diccionario. Ella preguntó con sorna:
-¿Y? ¿Aprendiste algo?
-Todavía no mucho, señora, porque tengo lleno de papeles escritos en mi cuarto y ahora tengo que tratar de ordenarlos...
-De qué papeles hablas, hombre?
-Es que escribí el diccionario completo...Se largó a reir. No me creyó.
Y para darle un broche de oro a sus palabras terminó, diciendo:
-¿Poeta? Ja Ja Ja já... Nunca me había reído tanto... JaJajajá...
¡Y yo que pensaba que ser socialista era ser generoso, me sentí triste y más solo que nunca...
Luego comenzó la odisea: ordenar de alguna forma tantos papeles. Y poco después comencé escribir estupideces como "exornando las márgenes del cantalinoso viajero" o "en esta noche negra sin luna y sin estrellas oigo las hojas agitadas por el viento y entre sus tristes murmullos siento dulces sollozos ahogados..."
Fue mi principio verdadero, pues ya podía leer de corrido como se decía en aquel tiempo...
Muchas lluvias, cientos o miles han pasado desde entonces y ahora, recordando lo antes mencionado, a mi mismo me parece mentira...
Pero fue verdad.
(andares... sólo andares...)
Cuando salté a la arena de los poetas y escritores chilenos, mi primer des aliento fue que en verdad estaba dentro de un circo tipo romano y que debería ser un diestro gladiador, pues de lo contrario me harían pedazos...
Una de las primeras personas que captó mi simpatía fue el poeta Hernán Cañas Flores porque lo vi como a un ser desprejuiciado, además de ser excelente poeta.
Recuerdo que en sus conceptos sobre mis primeros trabajos estaba muy entusiasta: le fascinaron poemas como "gemido máquinas",
"panificadores", "canto a la mujer", "el jornalero", "lagarto", todos ellos de mi primer y segundo libros.
En verdad, yo me sentía muy estimulado por sus palabras. Ya dije que estaba recién luchando por un asiento en la galería del "teatro"
literario.
De vez en cuando nos encontrábamos, y su sonrisa y sus manos tan cordiales, se me antojaban como ese padre que nunca me trató como hijo.
Pero no todas las cosas de este pasar son duraderas, pues,
encontrándonos en el café Sao Paulo (hoy extinguido), surgió la
conversación acerca de los artistas comprometidos, etc. Yo le manifesté sonriendo que mi posición era firme por cuanto consideraba (y considero) que el poeta verdadero debe estar libre de todo tipo de presión; que las líneas marcadas tanto por los partidos políticos como los religiosos no eran de mi agrado, pues me gustaba ser libre (y lo soy) aunque ello me significara perder premios o becas o lo que fuere. Esto último se dio al pie de la letra, como suelen decir algunos "filósofos". Y la verdad es que me dolió mucho perder su amistad: yo sentía un gran cariño por él.
Al poco tiempo después (tal vez dos o tres años) supe que el poeta Hernán Cañas Flores había muerto. Detesto decir mentiras, por eso hablo en transparencia, y ese día mis ojos se llenaron de lágrimas... Es un buen poeta, muy bueno. es un poeta que vale. Me gusta su poesía y siempre me gustará. Nunca he lamentado que algunos poetas me rechacen por mi posición. Yo no les critico que sean verdes, azules, blancos, rojos, amarillos o bermejos. Pero sí lamenté la pérdida de una amistad que yo la veía tan hermosa.
Sugiero que alguien se encargue de poner atención a su obra. Y ojalá alguna modesta editorial publique sus escritos. Y digo modesta porque en este país (no olvido que al parecer soy español..., ya que como chileno soy el más solo entre los hombres de mi tierra) las editoriales llamadas grandes jamás abandonan el ojo en las obras de los poetas muertos. Pero tienen razón en algo: ¡son comerciantes!
Hernán Cañas Flores, hermano, amigo, yo te saludo con lo mejor de mi espíritu.

me extraña que haya desaparecido el comentario que hizo la poeta Alicia Nieva a propósitos del "andares" acerca del "diccionario y inundación de papeles". Alucia Nieva tiene una trayectoria intachable como poeta y como persona, y no me parece adecuado "ningunearla" como ha ocurrido en esta ocasión.
Carlos Ordenes Pincheira
ROSSANA
A veces me miro en un torbellino de vidrios rotos,
duras aguas,
y no me es posible asirme al rostro que veo,
se aleja,
se esfuma,
después de crueles brumas, marchito renacer,
quisiera partir.
Hoy,
a través de empedernida niebla, te recuerdo,
abnegada luz,
amanecer de un día entre las hierbas
cuando la vida
parecía un tren de colores
internándose en un cielo distinto.
Supe de tus escuálidos deseos
de atarme a tu alma.
dulce, vegetal,
superior a todas las posteriores.
Tenías claridad de aguas selváticas,
corazón de cristal
a mil planetas de la estulticia...
Y este llanto celeste... Ah, defensora de mis momentos verdes
y encendidas locuras...!
¡Si pudiera verte ahora
como aquella noche en que fuiste madreselva
cubriéndome el corazón...!
Eras.
Sí: eras.
Y la luna enredada en los sauces te tornaba bella, vírgen.
Te comparaba con una pintura del siglo quince...
Eran hermosos tus pasos,
tan reales,
como tu sollozo más inmenso que el mar recién conocido...
Yo quería todas las sendas,
sentarme a la orilla de difuntas lluvias, conocer
rostros ennoblecidos y alucinantes,
ser viento siempre vagabundo, a toda hora enamorado,
y caminar,
vencer muertes y resurrecciones
al amparo de diáfanos carnavales...
Tú venías de un reino establecido entre relámpagos y truenos,
allí donde tus hermanos
son apenas mínimos sembradores de lunas y soles...
Amabas esos pueblos
aquellos pasos morenos, mocetones
sin futuro ni sendero,
heridos, despojados, ¡nunca vencidos!
Me enseñaste a amar a los primeros dueños de mares y tierras.
Y te pedí no anclar tus sueños
en esta ciudad agonizante entre duros disfraces,
devoradora de tórtolas y manzanas.
Te dije: es mejor para ti volver a tu patria milenaria...
Nos perdimos.
Aún recuerdo la serena noche en tus manos,
tu cara de calle abandonada...
Carlos Ordenes Pincheira
pido perdón: estaba escribiendo y, a la vez, pensando en la enfermedad de Carlos Ordenes Pincheira y, sin pensar ni querer, en lugar de mi nombre puse el de él. Mil perdones.
Jesús Espartero
Ojalá la direccíón de este blog tenga la amabilidad de corregir mi error
referente al poema Rossana, ya que en él hay dos enormes pifias...
Por otra parte, creo que cada persona tiene el derecho de hablar y que lo dejen hacer. Digamos que si el mal educado (que cuenta con la simpatía
de los que hoy tienen la majamama con el transantiago, amén de otras anomalías) interrumpe a quien quiera que sea, debería ser amonestado y
nunca al revés. Se aplaude la mala educación. Y para colmo se ofende
al interrumpido y al que pide silencio, con malas palabras.
El ser humano cuando es cabeza caliente, no hay quien lo soporte ni con-
tenga. Cuando el ofensor de marras tiene la palabra se siente muy reconfortado porque nadie lo interrumpe, y eso está muy bien. Así debe
ser con todos. ..
Que la ley pareja no es dura parece ser sólo un invento estúpido.
Soy de izquiierda pero no me quemo ni me mato por ningún dios que se pueda morir.
El respeto es fundamental en tido tipo de relaciones. Y las amenazas no son de caballeros.
Jesús Espartero
me parece increíble que no se pueda corregir los errores de un pequeño trabajo... Esto es un pataleo ¿inútil?
Ahora bien, dije antes que que jamás se me tomó en cuenta en la Sech a
pesar de una enorme trayectoria en la que siempre he mostrado mi verdadero rostro, pues no uso máscaras especiales para nadie. Esto es una rueda que va girando sobre un eje de compadrazgos desde siempre.
Y ahora, claro,no podía ser de otra manera. No soy comunista de carnet
y ese es mi delito: y eso es por lo que me han ninguneado los estúpidos cabezas calientes! ¡Soy más comunista que estos pájaros, que jamás han estado en una toma de terrenos, por ejemplo, y le digo a los que siempre me han dejado de lado, que sería para mí grandioso decir que estos peje
rreyes estuvieron commigo en la Toma de Palena, en la Toma del Parque Subercaseaux, ern la cual fui Secretario General y me saqué la cresta por la gente allí reunida y desesoerada por conseguir una vivienda digna... Y dui yo quién planteó una solución justo en el momento en que el Intendente tenía convencidos a los compañeros ocasionales para que fueran a los rincones donde esta pobre gente vivía antes... Y seguimos
adelante y una semana entera estuvo lloviendo y murieron ancianos y guaguas... y yo estuve pala en mano amontonando tierra o barro alrededor de las carpas para que el agua no hiciera más estragos.-.. Esos días de tanta lluvia las mujeres especialmente me apoyaban porque yo estaba allí, bajo la lluvia, corriendo de un lado a otro, para ayudar a quienes no
podían ya moverse de frío y de hambre...
Finalmente accedieron a mi propuesta, expuesta por mi persona en forma tajante y dura, porque no me ando con chicas y no le lamo los pies a ningún maldito... Recuerdo esta toma, en forma muy especial, porque me costó entre diez a doce días estar enfermo... Pero se ganó...
¿Y dónde estaban los "compañeros"? Sólo puedo decir que Mario Palestro
estuvo con nosotros...
Y dije antes que no sería invitado a participar del "encuentro intercompa
dronal" y así fue. Allí estuvieron los "comepremios", los comerciantes y
los de uña y mugre con la directiva lamiendo talones y recibiendo promesas de premios que sí se dieron antes y también después... Que las antologías están fuera de los proyectos, mentira, señor, mentira, siempre han mentido. Fui rechazado con una de mis antologías porque "no eran para
proyectos"...
Jajajajá...Vean ustedes que ha pasado después de haber sido rechazado...
Siento pena por los verdaderos poetas y escritores que aún creen en el
viejo de pascua importado...
Salud a los hombres verdaderos, tan escasos de este país.
Carlos Ordenes Pincheira