De vieja data son los robos en la Casa de la Cultura de Antofagasta que tanto costó lograr, ycontar con un lugar para las actividades afines.
Por un tiempo fue administrada por gestores culturales e instituciones del ámbito artístico-literario. Desaveniencias y encuentro por rivalidades, malos manejos y equívocos, el Alcalde de la ciudad decidió que la Casa fuera administrada por la corporación edilicias a través de uno de sus funcionarios.
Durante una exposición de obras de Nicanor Parra, alguien sustrajo una biblia del poeta sin que nunca se supiera quien lo hizo.
Hubo la pérdida total de las sillas del círculo de Artes "Manuel Durán Díaz" (40 sillas) algunas de estas estarían ahora engrosando los bienes del círculo de Ajedrez, se "extraviaron" libros, material de teatro, micrófonos, obras de artes. y ahora circula la siguiente denuncia:

Antofagasta 3/10/07

Datos recogidos sobre el comportamiento del administrador de la Casa de la Cultura, don Luis Alan Cortés Romero

* Con respecto al robo de los equipos de teatro a la Corporación Galnut: Dijo que los candados, que estaban fuera de la sala donde se encontraban los estantes de donde hurtaron los equipos de teatro, habían sido cortados con un “napoleón”, sin embargo, se nota claramente que fueron cortados con sierra. El corte del “napoleón” es diferente. La muestra se llevó a carabineros el día de la denuncia.

Dijo que eran dos candados, la puerta sólo tenía uno, al parecer cortaron el primero, lo repusieron y volvieron a cortar el segundo. Eso, él no lo explicó bien.

*En diciembre de 2005, una Agrupación de Damas de La Escondida, ocupó el salón del 2º piso de la Casa de la Cultura, por una larga jornada de uno o dos días. En agradecimiento, éstas regalaron un equipo de música para la Casa de la Cultura, él administrador guardó el equipo en un estante de la sala que él ocupa como administración. Allí quedó por un año, cuando salía de días libres, lo encargaba para que nadie lo moviera porque según él, pertenecía a su hijo. En diciembre de 2006, ese equipo lo sacó en papel de regalo de la Casa de la Cultura, nunca más lo devolvió.

*Cada vez que desaparece algo, él pide días de descanso o permiso o vacaciones, durante o después de lo que desaparece. Es así como un fin se semana desapareció un equipo de proyección Data Show, que había entregado la Fundación Minera Escondida, a través de un proyecto cultural, a la Casa de la Cultura. Pero aquí ocurrió algo bastante singular: ese domingo se vio encendida la luz de la oficina de él. entre las 20ºº horas y la 1 de la mañana. Esto lo vieron dos talleristas de la Casa de la Cultura que pasaron por la calle. Él estaba con días de permiso. Ese equipo él siempre se lo llevaba a su casa, como de prestado, para ver los partidos de fútbol, según sus propios comentarios.

*De pronto un día de semana cualquiera, desapareció como por encanto un equipo de DVD del hall de la Casa de la Cultura. Nadie supo más de esto.

*Él hace y deshace de cosas que no le corresponden: En la Casa de la Cultura hay un número importante de sillas, que también fueron aportadas por la Fundación Minera Escondida, pues él, las traslada a la Academia de danzas árabes “Carolina Siede” , de calle Baquedano esquina Latorre. No sabemos a título de qué, (¿préstamo o arriendo?). Ocurrió claramente hace poco para los días feriados del 18 de septiembre, y de tal forma que no había ni donde sentarse en la oficina de la administración. Como lo hizo ver la persona que lo vino a reemplazar, en los días cuando se denunció el hurto de los equipos de teatro. Por esos días él pidió permiso por 10 días, hasta el 3 de octubre.

*También hay un equipo de sonido, cuyo origen proviene del mismo proyecto de la Fundación Minera Escondida. Él se molesta cuando algún artista se lo pide para usarlo en el salón de la Casa de la Cultura, motivo de alguna actividad cultural. En cambio, permite que lo lleven a la academia de danzas árabes “Carolina Siede”.

* Por otra parte, a la Corporación Andrés Sabella, que está a cargo del Museo en la Casa de la Cultura, se les ha perdido 6 sillas. ¿Cómo han salido esas sillas de la Casa de la Cultura?

*Hay otros comportamientos de su parte, que no se adecuan a la moral que se supone debería tener un administrador de una Casa de la Cultura:

  • En el 2º piso está la sala Nº13 que la usa como “dormitorio express”. Es decir sube con “señoras” y se encierra a puertas cerradas. Al rato baja directo al baño. A vista y paciencia de los talleristas o libreros.
  • Hubo un acto de pedofilia de parte de un tallerista. Él lo sigue admitiendo para que haga clases.

*Con respecto a sus obligaciones, también dejan que desear:

  • Gestión Cultural nula. Las Salas de Exposiciones permanecen yertas, no hay artistas exponiendo.
  • La actividad de él se limita a encerrarse en su oficina, donde recibe gente a puertas cerradas y a navegar en Internet.
  • No tiene interacciones culturales. Si la gente no llega de fuera a proponer una actividad, él no se mueve para atraerlas.
  • Es un ente disociador. Esta disgustado con todos los talleristas y jamás promueve actividades de unión con los artistas. Cuando alguien lo critica constructivamente, inmediatamente viene a constituirse en su enemigo, pero de forma solapada.
  • Desecha las propuestas de orden cultural que vienen de los talleristas o artistas.

*En cuanto al horario de trabajo, al parecer tampoco lo cumple:

  • Él abandona la Casa de la Cultura a las 18ºº horas. A partir de esa hora la Casa de la Cultura, queda al cuidado de los talleristas, sin que esa sea la obligación de ellos.
  • Un día sábado, él cerró la Casa de la Cultura sin más ni más, debido a un problema personal con la Municipalidad en el sentido de la no cancelación de sus horas extras. Los artistas se quedaron esperando en la calle.

*Antes de llegar a trabajar a la Casa de la Cultura lo hizo en el Departamento de Tránsito de la Municipalidad, donde se perdió una cámara fotográfica de alta resolución que estaba a su cargo. Nunca se supo quién fue. En donde él ha estado se han extraviado cosas.

***EN RESUMEN:

LOS ARTISTAS NO QUIEREN TENERLO MÁS EN LA CASA DE LA CULTURA