Reynaldo Lácamara (1956) le ha dado un giro a la Sociedad de
Escritores de Chile (SECh), desde que la preside en 2006, ha evitado su
inanición literaria, convocando a nacionales y extranjeros a un gran
Encuentro de Escritores Latinoamericanos, haciendo declaraciones a la
prensa sobre su gestión e incluso condonando las deudas de sus
agremiados para abrir las puertas de par en par.
Huellas urbanas (1989); Pasajes de otro año (Lom, 1997); Lota sobre la
tierra (2000); también ha grabado en disco compacto: Poetas Chile Siglo
XXI (con nueve colegas de su generación) y Un giro todo un mundo
(poemas leídos por Mario Lorca y musicalizados por Fernando Carrasco,
1992). Finalmente publicó en coautoría con Fernando Lemuz las
antologías: Quince poetas de linares (1997) y La mortaja azul (2003).
La
SECh celebra sus primeros 75 años, dos de sus socios recibieron el
Premio Nobel de Literatura: Gabriela Mistral (1945) y Pablo Neruda
(1971), pero después de la dictadura cayó en una cesación de los
antiguos logros. Con Reynaldo Lácamara casi coincidimos en Uruguay, en
casa de Mario Benedetti (venía de invitarlo a nombre de la SECh al
Encuentro de noviembre), pero quedamos de conversar en las
instalaciones del escritor. Y como hombre de palabra cumplió la promesa
para nuestros lectores de Correo del Sur.
- Dirigir la SECh, ¿lo ha llegado a distraer de su trabajo literario?
La
verdad es que al asumir responsabilidades de conducción gremial los
tiempos se acortan, eso es innegable. El desafío asoma entonces a
través de la necesidad de priorizar, planificar y saber delegar en
colaboradores que han sabido responder en plenitud, permitiéndome de
este modo no desatender aquello más propio de mi labor literaria, como
es la lectura y la creación. Sería ingrato conmigo mismo si afirmará
taxativamente que mi cargo al frente de la SECh ha causado merma en mi
obra, ya que durante este año y medio de presidencia gremial, he
terminado y publicado un nuevo libro llamado "Esta delgada luz de
tierra", el cual me ha dejado muy satisfecho en su propuesta final y me
ha permitido recibir comentarios y críticas bastante elogiosas de
distinguidos colegas escritores.
- Los dos Partidos
Comunistas más importantes del continente están en Cuba y Chile, ¿Es
causal que la SECh y la UNEAC sean gremios importantes dentro del
debate marxista? ¿O es una analogía fallida?
Más que
hablar de una "analogía fallida" prefiero aproximarme al tema desde la
perspectiva de anhelos y desafíos aún pendientes no sólo para la UNEAC
y la SECh, sino más bien instalados en la decodificación cotidiana e
histórica que la gran mayoría de los escritores latinoamericanos
hacemos de todo aquello que nos ha pasado y nos sigue pasando, y que se
alzan con mayor urgencia en el escenario cultural y geopolítico que nos
tocar vivir “hic et nunc” (aquí y ahora). Los pueblos que son
portadores de una larga historia de lucha a partir de una conciencia de
clase motivadora y movilizadora, han tenido siempre en sus hombres y
mujeres de letras, un correlato activo y comprometido que da cuenta en
el caso de Cuba y Chile de escenarios sociales ampliamente marcados por
la presencia de literatos y obreros hermanados por el sueño y la utopía
siempre vigentes. Ahora bien, que las entidades culturales ocupen
espacios de relevante importancia dentro del debate marxista, como
planteas en tu pregunta, no es nada nuevo dentro de un proceso
permanente de análisis dialéctico de la historia y esta relevancia
forma parte vital e insustituible de cualquier propuesta realmente
transformadora de la sociedad, no cabe duda.
- ¿En qué
van los preparativos para el Encuentro Internacional de Escritores?
¿Tienen confirmada la participación de algunos delegados? Quizás,
¿algún poeta o escritor de México?
El Encuentro
Internacional de Escritores ha realizarse en Santiago de Chile entre
los días 2 y 6 de noviembre próximo, es el evento más relevante dentro
de la celebración de los 75 años de vida de la SECh. No sólo por la
importancia y vigencia de la voces que intervendrán en él, sino porque
será una instancia en la cual queremos pensar a Chile, ya no como “la
vedette” del neo-liberalismo en el continente. Queremos re-pensar a
nuestro país como parte integral de Amerindia y de ese modo rescatar
una hermosa y larga tradición de fraternidad y solidaridad de nosotros
los chilenos con el resto de nuestros hermanos indoaméricanos. Para eso
necesitamos escucharnos, pero sobre todo escuchar a los demás y saber
cómo nos ven y nos perciben, qué tan cercanos nos sienten o qué tan
lejanos nos hemos mostrado en las últimas décadas ante ellos. Por
supuesto que habrá presencia de México en el Encuentro ¡no podría ser
de otra manera!, sería larga la enumeración de todo lo que los chilenos
le debemos a los mexicanos y por lo mismo queremos escucharlos con
respeto y cariño. Hay nombres de escritores mexicanos muy interesantes,
no te los puedo dar hasta que estén plenamente confirmados, pero en su
momento los difundiremos como corresponde.
- ¿Por qué
insistimos en abatirnos con fuego amigo? Hace unos días recibí una
carta del periodista Alejandro Lavquén (de Punto Final) sobre la
demanda judicial que usted le interpuso por injurias. ¿Es necesario
llevar a tribunales una discusión intelectual? ¿Por qué no dimite la
queja jurídica como gesto de buena voluntad?
Que bueno
que toques este tema. No sé si estarás al tanto de todos los detalles
que han provocado mi presentación ante los Tribunales de Justicia en
Chile. No pretendo aburrirte con todos los pormenores del tema, pero te
planteo la siguiente cuestión: ¿piensas que sería lógico iniciar una
acción judicial de ese calibre sólo por cuestiones que se solucionan
con gestos de “buena voluntad”? No estamos en presencia de una
“discusión intelectual” por parte de mi interlocutor como planteas en
tu pregunta, sino ante una avalancha de juicios de valor, calumnias e
injurias acerca de mi persona y del Directorio que presido, en la SECh,
difundidas latamente por todos los medios que tuvo a su alcance el
Señor Lavquén. Frente a eso se hizo no sólo necesaria, sino sobre todo
éticamente irrenunciable, una reacción judicial de mi parte, y así lo
hice. La defensa de la institución, en mi rol de presidente de la
misma, no es sólo una posibilidad sino una obligación.
-
En su página de internet, Virginia Vidal pidió la representatividad de
la SECh en el jurado del Premio Nacional de Literatura. ¿El actual
directorio de la SECh abraza la idea de Virginia Vidal? ¿Tienen una
lista de prioridades para reivindicar el oficio de escritor?
Este
es un tema muy querido y anhelado por los escritores chilenos. A estas
alturas resulta tragicómico que en la deliberación del Premio Literario
más importante que entrega el país no exista representación real de los
creadores nacionales. Claro, se invita al ganador de la versión
anterior a formar parte del Jurado, pero eso no basta. Como SECh hemos
estado trabajando desde hace años en forma seria junto a las
autoridades correspondientes para solucionar este tema, y gracias a ese
trabajo hemos logrado que en el año 2008 se vote en el Congreso
Nacional la reincorporación de un jurado SECh en la elección del Premio
Nacional de Literatura. Existen, además otras importantes
reivindicaciones como gremio, la anualidad del Premio Nacional de
Literatura es una de ellas, al igual que Virginia Vidal somos cientos
los escritores que preocupados y empeñados en la pronta solución de
estos temas.
- En Chile el IVA al libro es del 19% (el
más caro a nivel mundial) cuando en Estados Unidos es de 7%, en España
es de 4% y en Francia es de 5.5%; ni en México, Argentina, Colombia,
Uruguay, Brasil, Cuba, Perú e Inglaterra se cobra IVA a libros. ¿La
SECh pondrá el tema en la Cámara de Diputados?
No deja
de ser paradójico que un país que muestra enormes logros
macroeconómicos no refleje esa misma realidad en términos de calidad de
vida para su gente. La educación en particular ofrece índices
preocupantes en relación a los niveles de lectura de los chilenos y a
su capacidad de compresión lectora lo que incide gravemente en el
desarrollo integral del ser humano que, como sabemos bien, no sólo
depende de los resultados económicos para sentirse protagonista de una
vida rica en humanidad. Nos preocupa el tipo de sociedad que se
construye a partir de lo anterior. Es la sociedad segmentada, con una
clase privilegiada con acceso a toda la información disponible o que
requiera y con otra de aquellos destinados al más duro analfabetismo
funcional que aísla y empobrece sin vuelta atrás. Sin duda que un IVA
del 19% aplicado a los libros ha generado, entre otros factores, una
porosidad muy grande y preocupante en la calidad de vida de nuestro
pueblo. Mientras no exista una conciencia clara y una voluntad política
real al respecto cualquier planteamiento que se haga en torno al tema
ante los legisladores de turno no tiene grandes posibilidades de éxito.
Sin embargo, persistiremos el colocar el tema en todos los espacios que
sea posible y en establecer todas las alianzas necesarias para llegar a
buen puerto.
- Nosotros hemos conversado la posibilidad
de que la SECh tenga una postura pública sobre los estatutos originales
de la Fundación Neruda, pero mientras no haya consenso, usted a título
personal, ¿puede opinar sobre la inclusión de la SECh en el legado de
Neruda?
RL.- Por supuesto que la SECh tiene y siempre
ha tenido una postura clara y definida en relación al legado de nuestro
Premio Nobel y ex Presidente de nuestra institución. En primer lugar no
podemos ni queremos desconocer el trabajo que han llevado acabo
diversos integrantes de la Fundación Neruda a lo largo de todos estos
años. Sin embargo, nos gustaría ver una presencia real y efectiva en el
Directorio de aquellos a quienes el mismo Neruda quiso ver ahí, es
decir representantes de la SECh, de los trabajadores y no por un mero
afán reivindicativo o de posicionamiento oportunista, sino para que
realmente se haga efectiva la voluntad de Pablo Neruda en relación a
los destinatarios y administradores de su legado. Es necesario recordar
y rescatar todo lo que fue el compromiso de Neruda con su pueblo y con
los trabajadores en especial, que en definitiva son los destinatarios
prioritarios de su legado, elegidos como tales en su Testamento
original por él mismo.
- Usted integra el directorio de
la Fundación Delia del Carril ¿Cómo pueden hacer su trabajo de hormiga
casi sin recursos? Se lo pregunto por las tertulias y talleres que en
la Casa Michoacán se imparten, pero. ¿Han postulado algún proyecto ante
el Ministerio de Cultura de su país para multiplicar las actividades?
La
pregunta parece difícil, pero no lo es tanto para los que hemos hecho
del arte el motivo de nuestra vida: imaginación y buena administración
de los poquísimos recursos a los que podemos acceder, tratando al mismo
tiempo que la casa de Michoacán, ese hermoso trozo de México en Chile,
sea un espacio abierto a todas las manifestaciones artísticas posibles,
son la clave de nuestra gestión. En este quehacer cultural es mucho lo
que le debemos a José Balmes (Premio Nacional de Arte) y a Carlos
Durán, distinguido arquitecto y amigo. Creemos sinceramente que en un
alto porcentaje hemos logrado los objetivos de la Fundación Delia del
Carril. Vale la pena recordar que esta fue la primera casa que
habitaron Pablo Neruda y Delia del Carril, nuestra querida
“Hormiguita”, a su regreso de México, de ahí el nombre de Michoacán.
Seguiremos trabajando inspirados por la memoria histórica y artística
de Pablo Neruda y Delia sabiendo que ese es el único camino que nos
permitirá obtener mayores recursos económicos y seguir adelante con el
aporte que hacemos a la cultura chilena y latinoamericana.

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