Publicidad:
La Coctelera

la-piojillo-y-el-guajache

25 Septiembre 2007

¿QUÉ PASA EN GAZA? ALLI SE NIEGAN LOS DERECHOS HUMANOS BÁSICOS

Asistiendo al colapso de Gaza


Los Sionistas son los nazis del siglo XXI

por Yasmin Moor

escribiendo desde Rafah, Franja de Gaza, Palestina, 21 de agosto de 2007

Hoy
he ido con la mujer de mi primo y sus niños a la oficina de ayuda
social de Gaza para recoger el cheque mensual que les da el gobierno.
Mi primo fue asesinado el pasado septiembre por un francotirador
israelí cuando se encontraba en la puerta de su casa. A sus hijos y
esposa el gobierno palestino les entrega ahora 375 NIS (un poco menos
de 100 dólares USA) al mes.

Es
la tercera vez que acudimos a la oficina este mes, porque cada vez que
vamos está cerrada. Las puertas están abiertas, con guardias en el
exterior, pero la oficina no está operativa y no hay empleados que
puedan ayudarnos. “¿Por qué está cerrada?”, pregunté a uno de los guardias. “En huelga”, respondió.

“¿Entonces que hacemos ahora?”, le pregunté. “Espero que nos paguen, y así podamos volver al trabajo”,
me contestó. Le miré con frustración, pero supe que no podía culparle a
él o al personal de la oficina por no ir a trabajar. Su situación era
exactamente la misma que la de cualquier otro funcionario en Gaza.
Entiendo que los empleados del gobierno ya no puedan más; después de
todo no han recibido sus salarios desde enero de 2006, pero todavía
muchos van a trabajar. He conocido personas que tuvieron que pedir
prestado a sus vecinos para pagarse el transporte a un trabajo por el
que no han cobrado todavía.

Cada
vez que me planteo escribir sobre Gaza, para dar al mundo una idea de
lo que la gente aquí está pasando, me siento desbordada. Nunca estoy
segura de por dónde empezar para dar a los lectores una idea de la vida
en Gaza y la creciente crisis humanitaria y económica. ¿Debería
comenzar describiendo los efectos de los cierres de fronteras? Estos
cierres son, según la Agencia de las Naciones Unidas para los
Refugiados Palestinos (UNRWA), la razón de que Gaza se encuentre al
borde del colapso económico, y de que, de no haber cambios en las
próximas semanas, la población entera acabe dependiendo completamente
de las ayudas sociales. Todos podemos ver los efectos de estos cierres
en los mercados, donde sólo hay unas pocas verduras, y estamos
obligados a depender de los paquetes de alimentos de la UNRWA, que
contienen harina, arroz y aceite.

Ni
siquiera podemos cultivar nuestra propia comida, porque los campesinos
se han quedado sin suministros, incluidos los fertilizantes. Sin
embargo, Israel pone todas las facilidades para el cultivo israelí de
frutas y verduras en el interior de Gaza, cuando así lo desea. Estamos
forzados a comprar y comer de la mano de nuestro ocupante, y apoyar así
su economía mientras vemos la nuestra desplomarse.

O
quizás debería escribir sobre los miles de palestinos todavía
bloqueados en el paso fronterizo de Rafah, separados de sus familias,
quedándose sin dinero, sentados esperando que la frontera se abra. Tal
vez debería describir cómo viven en condiciones insalubres, que hacen
que el enfermo se ponga más enfermo, y el sano caiga enfermo.

Las
noticias de prensa olvidan mencionar las erupciones en la piel de esta
gente que tiene que estar al sol todo el día sin agua potable y sin
acceso a agua para lavarse.

¿Cómo puedo
describir los efectos de la huelga de los funcionarios del gobierno,
incluidos los basureros, que provoca por ejemplo que la basura de Gaza
no se haya recogido en las dos últimas semanas, con las moscas,
cucarachas y ratas invadiendo nuestras calles y hogares? Tenemos que
guardar todo refrigerado, incluida el azúcar, a causa de las ratas.
Gaza se ha quedado incluso sin veneno para ratas de ningún tipo.

¿Cómo
puedo describir que las farmacias se hayan quedado sin determinados
medicamentos que no llegas realmente a apreciar hasta que ves a tu tío
en la cama, incapaz de respirar, porque no tiene su medicación para el
corazón, o al bebé de seis meses de tu vecino siendo hospitalizado por
una diarrea que se podría tratar normalmente?

Y
que Dios ayude a quienes no son refugiados, los palestinos que vivían
en Gaza antes de 1948. Al menos los refugiados pueden obtener alimentos
y asistencia médica de la agencia de la ONU para los refugiados, la
UNRWA – los no refugiados no pueden. Entonces tienen que depender del
gobierno y, con los hospitales del gobierno cerrados, muchos de ellos
no tienen acceso a la asistencia médica. Y así las mujeres se sientan
con sus hijos a la puerta de los ambulatorios gubernamentales esperando
que los médicos decidan presentarse ese día a trabajar movidos por su
buen corazón, ya que no han cobrado desde el año pasado.

¿O
cómo puedo empezar a explicar que el presidente de la Autoridad
Palestina, Mahmud Abbas, haya denegado completamente el reconocimiento
de cualquier documento que provenga de Gaza, incluidos los pasaportes,
los títulos y los diplomas? Hace sólo unos días, unos mil estudiantes
obtuvieron sus licenciaturas en las dos universidades de Gaza, pero sus
títulos no son reconocidos internacionalmente, y ni siquiera
internamente dentro de su propio país, en el resto de la Palestina
ocupada.

Poniéndose
del lado de Israel y de los Estados Unidos, Abbas ha vendido a Gaza y
al pueblo palestino para obtener beneficios políticos propios. Él mismo
ha ordenado personalmente que el paso fronterizo de Rafah permanezca
cerrado, cortando Gaza del resto de Palestina, a pesar de los
sufrimientos de más de 4000 palestinos. Simplemente ignora a la gente
que dice representar.

La gente aquí se ha
quedado sin dinero. Aunque consiga cubrir sus necesidades mínimas
alimentarias, no tiene medios para comprar cosas como ropa o material
escolar para sus hijos, o para pagar el alquiler. No tienen trabajo ni
dinero, y así gastan su tiempo yendo y viniendo a la playa de Gaza,
porque no hay nada que hacer en Gaza.

Al
pueblo de Gaza se le niega cualquier derecho humano básico – el derecho
a vivir libremente, sin miedo, no bajo la bota de la ocupación; el
derecho a trabajar y a encontrar el sustento para sus familias; y el
mero derecho de gobernarse a sí mismos. Por el contrario, Beit Hanun y
Beit Lahiya han sido completamente arrasadas con bulldozers y estamos
aterrorizados por los tanques que han estacionado frente a nosotros, y
por los F-16 que pasan una y otra vez sobre nuestras casas. ¿Cómo puedo
describir los aviones que se lanzan sobre nosotros en vuelo rasante en
plena noche para aterrorizar a nuestros hijos, que se quedan gritando
durante el resto de la noche?

Todo
le ha sido arrebatado al pueblo de Gaza, hasta el punto de que si un
muchacho desea trabajar de taxista porque no hay otras oportunidades de
empleo, no puede ni siquiera conseguir una licencia, porque éstas ya no
se expiden en Gaza.

La secretaria de Estado de los Estados Unidos, Condoleezza Rice, se ha reunido con los autodenominados “líderes palestinos”,
pero negándose a incluir al primer ministro Ismail Haniya o a Hamas en
las conversaciones. El pueblo de Gaza no está representado o incluido
en las negociaciones. No tenemos voz. Nuestras necesidades no son
escuchadas ni tenidas en cuenta. Ni siquiera podemos confiar en nuestro
propio presidente para obtener nuestro derecho a ser representados. Por
lo tanto, yo pregunto a Abbas, Rice, Fayyad, Bush, Blair y al resto del
mundo:

¿Qué va a pasar con los 1.400.000 palestinos de Gaza?

Yasmin
Moor es palestina-americana y escribe desde Rafah, Gaza. Actualmente
trabaja para poner en marcha un proyecto hortícola a través de una
organización que ella ha cofundado, Save Gaza [Salvemos Gaza].

Fuente: Electronic Intifada
Traducción Observatorio de la Islamofobia

Tema:

A

servido por José Martín 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Maletin

Maletin dijo

Excelente, triste pero muy bien escrito.... Dios salve a la pobre poblacion de gaza!!! Que salve a Palestina completa de la ocupacion.... Y que la paz vuelva...

6 Enero 2009 | 08:59 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de José Martín

la-piojillo-y-el-guajache

Mejillones, Chile
ver perfil »
contacto »
Aquí me dieron un año que no es el año por que de seguro no hay año para mí, nací en 1933. Soy, quién soy, mis amigos me dicen "Garabato", aunque a mi abuelo le decían igual, él nació en 1886... se fue a los 98 años, fumaba, se peinaba su único pelo en medio de su calva y miraba a las muchachas en la plaza... se fumó su cigarrito, un vasito de vino y ah La Piojillo es un pueblo salitrero fantasma, allí ejercio las labores del sexo la tía de La Reina Isabel, esa que cantaba rancheras... El guajache es un pelícano que pasa cagando de tanto comer pescado... chao...no va más. Bueno, voy a mi macoña...

Fotos

José Martín Espinoza todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera