LA MUERTE VISTE TENIDA MÉDICA EN CLÍNICA DE ANTOFAGASTA
Que a diario la prensa, en radio,
televisión y la noticia impresa, hablan de la desidia o de la
negligencia médica, se acumulan en juzgados denuncias al
respecto y nunca nadie sabe si efectivamente la mentada negligencia
recibe sanción o se extiende sobre el delito una capa de
silencio.
El diario local fue más
allá en sus titulares:
Largas y tediosas
esperas en consultas médicas
JUICIO
A LA SALUD PRIVADA
Y luego ya se dice
que hay frustración en la paciencia de enfermos, y la
acumulación de quejas y reclamos que nadie escucha. Y ESO
QUE UNO PAGA Y PAGA EN DEMASÍA este lujo llamado medicina
privada.
Una denuncia...
Hace unas
semanas se presentó a urgencia en la mañana una
paciente aquejada de fuertes hemorragias... la paciente hubo de
esperar tres horas en “URGENCIA” para ser atendida, por cierto,
previo, el chequecito en blanco, porque si no, no hay atención
alguna.
Fue atendida
por una médica joven, y una vez auscultada la paciente, quedó
establecido que un medicamento no podía administrarse a la consultante por rechazo y alergia al fármaco. Después de
la revisión, se cita a la enferma para las 18 horas, momento
en que darán los resultados de los exámenes que se le
practicaron.
A la hora
señalada, fue a pedir sus exámenes y fue atendida
después de un par de horas por un médico quien alarmado
por la situación de la paciente, pidió otros exámenes.
A todo esto se le cita a las 22 horas para ver resultados de los
nuevos exámenes.
Nuevamente
una larga y tediosa espera, lo que sumado a las anteriores ya
acumulaba fácilmente 8 horas esperando, todo calculado sin
pasión, sino con reloj en mano. Impuntualidad, desidia, y
dejación a personas que acuden a la medicina privada por
considerarla más expedita y mejor, pero, las molestias por
espera son estresantes.
Cercana las
2 de la madrugada del día siguiente, una médico que
estaba conversando alegremente hubo ser exigida atendiera a la
paciente en espera y no con mucho ánimo, la facultativa
atiende, al verla la paciente le dice a la médico, “no
olvide que soy alérgica, usted me atendió en la
mañana”, solo asentimiento de cabeza y tendida en una
camilla por dos horas y con termómetro bajo el brazo, es vista por un paramédico.
Le
administran una dosis casi letal del medicamento, que se había
señalado a la médico que no se le podía
administrar, ah, la médico cuyo nombre me recuerdo pero aunque
su ascendencia es croata, por ahora omito. Hizo lo contrario y a los
pocos segundos comienzan las reacciones que dejaron semi inconsciente
a la enferma y ahí se armó una batahola de padre y
señor mío, intervino el hijo de la paciente y
después de serle administrado un antídoto posiblemente,
vaya a saber uno qué, pues no figura en los papeles que se
posee del hecho, retiran a la paciente la que a raíz de la
negligencia de la “doctorcita” durmió 48 horas, aunque en
el intertanto los familiares temían lo peor.
Se hizo el
reclamo en la Clínica , hace más de un mes,
todavía los familiares de la afectada no tienen respuesta
alguna de la muy célebre institución de salud privada,
pero si, je, ejecutaron apresuradamente el cobro del documento
emitido, habiendo existido una acuerdo previo de que no sucedería
mientras se “solucionaba el asunto”, como dijo amablemente la
enfermera a cargo de la recepción de los reclamos que nadie
responde.
Negligencias
más o negligencias menos, nadie le pone los cascabeles al
gato.
¿Responderá finalmente la clínica Antofagasta por este desaguisado de uno de sus funcionarios médicos.?
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