LAS TOMAS DE TERRENOS
Se mira con ojo torvo a la gente que se toma un terreno abandonado
desde siempre... Sólo cuando mujeres, hombres, niños, ya han levantado
chozas miserables y frágiles y cada familia ordena las escasas cosas
que poseen, entonces, sólo entonces, se habla en todos los tonos
-ninguno a-mable, comprensivo- de una toma ilegal. Radio, televisión,
periódicos, tie
nen "trabajo" largo tiempo, mientras compadecen al aparecido "dueño", que reclama "lo suyo", lo que "le pertenece".
Y lo cierto es que nadie es dueño de nada. Da risa pensar que alguien sea
"propietario" de un pedazo de planeta. O es de todos. O es de nadie. Y si
gente sin casa se toma un terrero, en honor a la verdad desnuda, es una
acción legal, natural, justiciera...
Desde los 22 años participé en esta natural posibilidad, sufrí con
el sufrimiento de ancianos, mujeres, niños, hambrientos y ateridos,
enfermos o murientes. Desolación. Y la indiferencia presente como una
bruja maléfica, mientras la lluvia y el barro hacían estragos en los
escuáli
dos campamentos...
Las leyes no son buenas para mujeres y niños; para los trabajadores, que
no poseen casa, no porque no quieran, sino porque es demasiado difícil
mantener una familia con un salario de hambre y, encima "ahorrar" para
comprar una casa... Eso dice la propaganda: "Ahorre, tenga su casa
propia". Y mis hermanos proletarios -¡alguien ha visto la carita de un
niño pobre cuando le muestran juguetes y patios iluminados por tv?-
observan
con tristeza e impotencia los interiores de casas y departamentos para "tentar" a los "compradores".
-Vamos, mi niño; cálmate, mujer, eso no es para nosotros. Es imposible juntar dinero con la miseria de sueldo nuestro...
Y los niños miran los manjares y juguetes como de otro mundo, un mundo demasiado distante...
Y no obstante, sin necesidad de sesudos análisis, por el simple
hecho de estar aquí, en este planeta, eso les da derechos y es justo
que tengan casa y comida y calefacción. Es lo recomendable para que
estudien que los pequeños seres estén bien alimentados. Y también es
justo que las mujeres que trabajan en sus hogares tengan un sueldo
mensual de parte
del gobierno...
Analizando de buena fe y con hondura de criterio, podemos afirmar que
las "tomas" de terrenos y de casas abandonadas, son absolutamente
legales...
Carlos Ordenes Pincheira
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