CAMILO MARKS, MATÍAS RIVAS Y TOMÁS HARRIS HABLAN DE IRREGULARIDAD EN LA SELECCIÓN DE OBRAS

“La traición de Borges”, de Marcelo Simonetti, es nominada, a pesar de ser editada en 2005, y a Óscar Hahn se le negó su participación por argumentar que fue publicado en España.

Hoy en la Estación Mapocho, a las 21 horas, se realizará la entrega del Premio Altazor 2007. Ceremonia que Chilevisión transmitirá en directo desde el centro cultural. Ésta es la octava versión del certamen, donde los propios artistas reconocen el trabajo realizado por sus pares durante el 2006. Las categorías incluyen las artes musicales, visuales, escénicas, audiovisuales y literarias. Esta última categoría se divide en narrativa y poesía. En la primera, los nominados son Alejandro Zambra por su libro “Bonsái” (Anagrama), Jorge Marchant por “Sangre como la mía” y Marcelo Simonetti por “La traición de Borges”, editada en España el 2005 (sello Lengua de Trapo), luego de ganar el VI Premio Casa de América de Narrativa. En poesía, los nominados son la desaparecida poeta Bárbara Délano por “Cuadernos de Bárbara”, Soledad Fariña por “Donde comienza el aire” y, también póstuma, a Rodrigo Lira por “Declaración jurada”. Los libros seleccionados son obras editadas en 2006. Pero “La traición de Borges”, de Marcelo Simonetti, fue publicado en 2005, cuestión que le impidió participar en la entrega del Premio de la Crítica, que organiza anualmente la Universidad Diego Portales. Por otra parte, en los Altazor, se negó la participación al libro “En un abrir y cerrar de ojos”, de Óscar Hahn, publicado en España el año pasado por el sello Visor, luego de obtener el Premio de Poesía Casa de América. El argumento de los organizadores fue que el libro había sido editado en España. ALGO HUELE MAL El crítico Camilo Marks señala en relación a la postulación de la obra de Simonetti a los Altazor que “este libro no podía postular, porque fue editado el 2005. Yo fui jurado del Premio de la Crítica y por eso quedó fuera”, dice y agrega que “en realidad todos los premios son una imbecilidad, partiendo por el Nobel y éste es un premio de la farándula”. Mientras el crítico de “The Clinic” Matías Rivas, quien formó parte del jurado del Premio a la Crítica, cuenta que “el jurado no puede hacerse cargo de un problema del mercado. Cuántos autores, por ejemplo, que viven en el extranjero quedan fuera de estos concursos”, señala y agrega que “el caso de Simonetti se puso sobre la mesa en esa ocasión y se determinó que quedara fuera”. Por su parte, el afectado, Marcelo Simonetti, explica: “Me enteré de este problema, básicamente, por el Premio de la Crítica. Pero mi libro llegó a Chile en mayo del 2006, y eso consideró la gente de los Altazor; incluso la crítica chilena lo consideró en sus reseñas desde el año pasado”. Y sobre el caso de Hahn dice que “lo lamentable es que al parecer hay una disparidad de criterios”. El poeta Tomás Harris, quien ha votado en años anteriores, señala: “Uno de los motivos por los que no voté este año es por la nominación de dos poetas muertos, a pesar de que se diga que lo de Lira es una suerte de homenaje. Por eso no quise votar, me desilusionó, y me confirma que algo no está bien, aquí no hay homogeneidad en los criterios”.

Javier García
La Nación