ALÍ BABA Y LOS... CHANCHITOS
NUEVAMENTE NUESTRO PARLAMENTO nos sorprende. Ahora son los senadores. Tras la
eliminación de los designados y vitalicios, había que determinar qué hacer con las dietas
que éstos percibían. Colocados ante ese trance, y con una ética digna de cualquier filósofo
griego, determinaron repartirse en dinero entre los senadores elegidos por la ciudadanía.
Tocaban dos millones de pesos mensuales por nuca.
Tan patriótica decisión concitó la unanimidad de los votos tanto de la derecha como de la
Concertación. En resumidas cuentas, nuestro Congreso es el único lugar de Chile en
donde los empleados se fijan el sueldo y cuánto quieren ganar mensualmente. No seria
nada de criticable esta situación, si no fuera por el hecho de que la productividad y
asistencia a las sesiones no es para nada digna de elogios.
Recientemente un grupo de parlamentarios, entre diputados y senadores, estuvieron una
semana en Venezuela: nadie sabe para qué y nadie sabe tampoco quién los envió, por
supuesto no fue la Presidenta. Sea como fuere se quedaron allí durante una semana sin
producir, que es para lo que le pagamos todos los chilenos con nuestros impuestos. En
cualquier otro trabajo si uno falta un día, se le descuenta; si son varios se le despide. En
nuestro parlamento, en cambio, no sólo no se puede despedir a los diputados y senadores
incumplidores, sino que las actitudes de este tipo son el pan de cada día, mientras un
cerro de leyes esperan por la aprobación y rechazo de los congresales.
Es cosa de examinar los porcentajes de asistencia de los parlamentarios para darse cuenta
de por qué estos cargos son tan apetecidos y hay peleas a muerte en los partidos políticos
por obtener un cupo en este tan favorable empleo. ¿Donde están todos esos que querían
luchar por mis derechos o que prometían acabar con las desigualdades sociales? Ahí están
profitando de todos nosotros.
Espero que pronto se reforme el sistema binominal para poder también acceder yo
humildemente al parlamento, ya que con esa dieta arreglo todos mis problemas
económicos y aun me sobraría para el ahorro. Creo que esta idea la deben estar pensando
muchos chilenos, ya que las ventajas están a la vista y son enormes: se trabaja poco, se
viaja harto y se come bien. Con estas ventajas comparativas, no hay empleo que le supere,
ni siquiera el de un gerente de una empresa productiva; menos un empleado
administrativo como el suscrito.
Estoy pensando seriamente en anular mi voto en las próximas elecciones parlamentarias;
no quiero que ayude a elegir a ninguno de estos señores que protagonizaron esto que
considero un escándalo. Lamentablemente, como estoy inscrito en los registros
electorales, debo obligatoriamente sufragar; otra cosa sería si el voto fuera voluntario,
creo que la sorpresa que se llevarían los parlamentarios sería mayúscula y que la
abstención ganaría lejos. Y así se quejan los políticos de que los jóvenes no se inscriban y
vote. El ejemplo de probidad que la mayoría de ellos da a la gente es pésimo. Lejos de
aprender en los 17 años de dictadura, nuestros políticos se están poniendo al día por todo
lo que no recibieron esos años, y eso constituye un golpe a mansalva a nuestra frágil y
desprestigiada democracia.
El autor es profesor en Talcahuano
http://www.granvalp araiso.cl/ politica/ congreso/ senadores. htm
Comentarios de lectores
* No puede concluir la conducta de estafa de los parlamentarios como una condición
propia de los chilenos: soy chilena y no soy ladrona, lo poco que tengo es el resultado de
mi trabajo y como yo existen muchos miles. Lo que sí estoy de acuerdo y que ante los
antecedentes expuestos, es que esta área (política) ha demostrado ser por lo menos
turbia. Así como todos tenemos un jefe a quien rendir, el jefe que no controla, no sirve.
Hoy en día la carrera política es una gran incentivo para aquellos que desean jubilarse a
los ¿40 o 50? y viajar por el mundo, ¿o no? Sin esfuerzo, sin jornada de trabajo, sin saber
lo que significa tomar una micro, sin mojarse en días de lluvia, no asistir asustados a tu
laburo, temiendo que te asalten dependiendo del sector. Aún con todo el esfuerzo que
signifique lo expuesto, me quedó con la enseñanza moral de vida: obtiene trabajando, no
robando. Por todo esto es necesario que al momento de elegir, primero revisen el
currículo de los postulantes, están en su derecho. Norma Pacheco G.
* Lamentable y triste a la vez. Creo que ciertamente estamos frente a un nuevo caso que
refleja lo que somos nosotros mismos, "pencas". Los políticos no son extranjeros, somos
nosotros mismos y tristemente son el fiel reflejo de nuestra sociedad. Cuando seamos
verdaderamente honrados, privilegiemos la capacidad por sobre lo que uno piensa o cree,
cuando se revierta la tendencia de la pérdida de valores y se cree una cultura de la
conciencia, el respeto a la persona, el buen ejemplo, la disciplina y, por sobre todo, la
"buena educación", todo transversalmente, podremos afirmar que este país está
verdaderamente cambiando y en vías de desarrollo. Héctor Rodrigo López
* El aumento de dieta de los senadores en dos millones me trae a la memoria el título de
dos libros del recordado periodista Eugenio Lira Massi: uno es La Cueva del Senado y los
45 Senadores, y el otro, La Cámara y los 147 a Dieta, en que con su estilo, que por los
títulos de los libros ya podemos imaginar, hace una semblanza de los componentes de
ambas cámaras. Antonio Silva
* No es novedad el actuar de los senadores de autoaumentarse el sueldo al ser eliminados
los senadores designados. El Mop, Chiledeportes, millonarias indemnizaciones, etc., etc.,
etc. dejan al descubierto que los políticos son simplemente ladrones del dinero de todos
los chilenos, palabras caiga quien caiga a mi gobierno se llega y se sale con las manos
limpias, eso ha sido de todos los gobiernos y en todos roban. Sra. Bachelet, por lo menos
para disimular podría haber dicho algo nuevo o tal vez no hay suficiente capacidad menta;
, este Gobierno, señora Bachelet, es cada día peor, no hay dinero, más morosidad en
deudas, la clase media y obrera cada día peor. Jaime Marín
* La inmoralidad, la desfachatez, la sinvergüenzura de los políticos profesionales de Chile
adquieren tal magnitud que a uno lo hacen pensar que la frase del anciano dictador
respecto de que"eran lobos disfrazados con piel de cordero" se queda chica. Además,
¿quién diablos supervisa a estos señores.. y les hace los descuentos por cada día no
trabajado?,¿ quién los evalúa, y los llama a terreno por cada error que puedan cometer?,¿
quién les pide y exige rendición de cuentas por su gestión anual?; ¿quién determina los
incrementos de sueldo para diputados y senadores?,¿ de qué manera dan fe de que están
trabajando en beneficio de quienes dicen representar? ; dicho de otra manera, ¿cómo
percibo que la acción y gestión de tal funcionario, se traduce en mi bienestar? La
respuesta, es una gran nebulosa. Arturo Jaque Rojas
* Agencia de viajes "Parlamento S.A."
Juan Carlos Araya Durán, profesor, Talcahuano
Ya de la corrupción se ha hablado bastante y no me referiré más a ella, ya que los lectores
tienen claro todos los detalles, porque la prensa se encarga cada día de entregarnos
nuevos detalles. Mi interés es destacar a nuestro parlamento, la opinión pública se ha
enterado que uno de nuestros senadores acusados de irregularidades se encontraba en
China por dos semanas invitado por el Partido Comunista chino, ¿haciendo qué?, nadie lo
sabe. Por otro lado, una senadora DC se encontraba en gira por Europa, ¿enviada por
quién?, nadie lo sabe. Otro honorable se encontraba en las elecciones de Brasil, ¿para
qué?, ¿asegurándose de que las elecciones fueran limpias?, como si a los brasileños les
importara algo esto.
Los lectores pueden observar cada semana cómo diferentes parlamentarios de todas las
bancadas viajan y viajan por todo el mundo, con misiones que sólo ellos saben, pero que
los resultados de ellas no se ven para el bien del país, la pregunta cae de cajón, ¿y los días
no trabajados?, ¿se los descuentan?, por supuesto que no, ya que todas estas "misiones"
son de gravitante importancia para nuestro país. Creo que ya seria bueno que los
parlamentarios hicieran lo que deben y por lo cual los elegimos, legislar. Como sabemos
que esto no va a cambiar, sugiero la creación de una agencia de turismo dentro del
parlamento, esto tendría dos objetivos fundamentales:
1. Lograr mejores planes y tarifas para los viajes de los "honorables"
2. Recaudar las ganancias en beneficio del propio parlamento.
Es sabido que cuando algo les afecta a los parlamentarios todos, tanto de Derecha como
de Izquierda, encuentran rápidamente la solución, incluso si hay que sacar leyes para ellos
éstas pueden salir en menos de 24 horas, algo que ya hemos conocido en el pasado. Esta
nueva agencia de viajes podría llamarse "Agencia de turismo Parlamento S.A.", cuyos
accionistas serían todos los parlamentarios, ahora, si ellos quieren traspasar las buenas
condiciones a los ministerios u otros funcionarios públicos, podrían hacerlo, con esto los
contribuyentes podríamos tener un alivio a nuestros bolsillos sabiendo que los viajes de
nuestros "honorables" salen un poco más barato al erario nacional. Ahora, al punto de los
días no trabajados no le veo solución ya que son ellos mismos que se fijan las reglas de
trabajo, los sueldos, regalías, etc. Ante esta situación los chilenos comunes y corrientes no
tenemos ninguna posibilidad de decidir.
Quizás en un milagro divino alguna vez nuestros parlamentarios se darán cuenta de que
fueron electos para servir al país y no para servirse de él, trabajarán para que las leyes
salgan lo más rápidamente posible en beneficio de todos los chilenos, mientras esperamos
ese milagro, seguiremos viendo los viajes a los lugares más recónditos de nuestro mundo
por parte de nuestros parlamentarios, no sabiendo claramente cuáles son los objetivos de
éstos, de algunos sí estamos claros, cuando viajan a visitar familiares, esto tiene una clara
intención maternal o paternal según sea el caso, que sea durante los periodos de trabajo
esto ya es un "detalle", pero como la familia es importante debemos entenderlos; ahora,
que al resto de los chilenos no se les den tantas regalías en sus trabajos debe ser culpa de
los empresarios que son unos "chupasangre" , como dijo tan acertadamente un
"honorable" senador hace un par de meses.
Esta es nuestra democracia, quien pensó que luego de 17 años de dictadura militar esto
sería diferente lo siento, pecó de iluso, así son nuestros políticos y los que vienen a futuro
al parecer están genéticamente programados para repetir lo mismo, por lo tanto, chilenos
todos, valor ya que esto no cambiará fácilmente.
Bien bueno sería recordar "el espíritu de servicio público" de los honorables a la hora del voto, pero los chilenos tenemos muy mala memoria... y volveremos a ver a los mismos retozando en los sillones del congreso mientras miran minas en pelotas en la internet.
El chancho no tiene la culpa, ya lo sabemos.