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La Coctelera

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7 Febrero 2007

"DÓNDE ESTÁBAMOS ENTONCES"

 
BASILIA PAPASTAMATÍU nació en Buenos Aires y reside en La Habana desde 1969. Ha publicado los siguientes poemarios: El pensamiento común (1966), Qué ensueños los envuelven (1984), Paisaje habitual (1986) y Allí donde (1996).
ALMA MÍA

que recorres el camino ciego de sus rostros
y persigues sus cuerpos -¿endebles?
¿en qué campos podrían ser coronados
y teñidos con sangre nueva de míseros mortales
¿yacerán anegados y henchidos -y coronados?
y se permitirán- entonces sí?
sus tristes tareas de soldados y sus vicios de hombres
arrastrando en malas noches de sueños aterradores
su temprana juventud?

O en su palidez resistiendo -y sobre sus cenizas colgando
¿trastornarán su vida para aplacar la ferocidad de sus pensamientos?


QUÉ SERÍA DE SU VIDA

si en todo su cuerpo
(el temor) se marcara
y deformara en su rostro
(en triste llanto)
y mudando el alma
(con cruel rabia)
cediera

no pudiendo reconocer dónde está
y buscando el brillo que da la gloria
(con ánimo feroz)
para hacer brotar

no padeciendo en su arrogancia
cuántas veces despreciando
y en la codicia extremándose
¿y en el mal pereciendo?
para entregarse a la indolencia
hasta que la tierra lo cubra


MÁSCARAS?

o rostros sin fondo
delirio de espejos
o mutantes involuntarios
resignados a ser
fuera de nuestro cuerpo
lo que vendrá?

¿Espectáculo privado para elegidos sin sexo
exhibiéndonos perezosamente en falsas alcobas
y vertiendo la sangre de nuestra hipotética vida con la duplicidad del testigo culpable
¿o tramposos anhelantes y desenvueltos sin ningún pudor
ante un público de extraviados sentimientos y heridas sin cerrar
que acude complaciente a la cita
y al que prestamos nuestro fervor
y nuestra extraña manera de ser
eróticos bellos y nobles
irresponsablemente


CON ORDEN


a A. E.

--------------y osadía
poniendo en alto
todos sus sentidos
rodando desmedidos
para luego
con paso no menor
--------------como quien
deseando reparar
el golpe descargado
y esparcidos atronando
sobre su cabeza
de tal manera
--------------como quien
se arroja
siempre diestro
sintiendo el pie
y con súbita y endemoniada fuerza--------- (como quien


FELIZ

aquel que se tendió
y sin saberlo gozó
abandonando su cuerpo
allí en el suelo
bajo la bóveda estrellada

para finalmente
romper y huir
y conducir su alma
para brindarse
y expiar
como víctima.

ABANDONA AHORA CUANTO ANTES

huye de los asiduos
que en este complaciente presente
ante el descuido de sus lenguas insolentes
te imponen el yugo infeliz de la duda

Y como languidecientes huéspedes
en infames noches de clausura
sobre sus cuerpos marchitos
(por pérfida fidelidad)
se aprestan a envilecer su sangre
con desmanes de funeral

- Pero podré conmoverme ¿yo?
y admitir
para compadecer a los yacentes?
por el demorado placer que se torna cruel
y extraviado?
y la demorada muerte que (se fecunda?)
en la infecunda tierra?-


¿QUIÉN SERÁ

el atrevido que
reducido al valor
a término y tan humilde
que aunque próspero
por el gran deseo
y llegado a la razón
------ (como yo mismo veo)
¿Y quién que al querer
saltándose al viento
ligero como una pluma y a despecho
------(ufanándose todos)
de ser, como el mismo ser
------(y en su fortuna confiados)
y así, por su grandeza, y su presunción
-¿No, alteza?
Su sangre, su sangre, por favor.


DE PRONTO

ay de mí que derramo mis excesos en la espantosa alcoba
¿bebiendo de su interior tendré consuelo?
Oh lobo tembloroso que calientas con lágrimas tu femenino miedo
y cuelgas de tu boca su sexo vil
--------------- ¿fundiendo imágenes
--------------- ¿diseminando imágenes como oro
--------------- ¿de cuerpos áureos y expuestos
--------------- ¿si es que yacen olvidados
sueños son amargos son
y vanas palabras
pudores que caen sobre la sangre de nuestra fe


CAMPAÑA DEL DESIERTO

escogiendo el vivir ya por partido.---------------------------
Alonso de Ercilla

II
Y HABIENDO VISTO


----------------------- desde donde estaban
con la vista descubrían el gran estrago
y allá medrosamente, en su duro oficio
hiriendo por herir, por la mínima ganancia
a la fiera gente, aun de cabeza y sin tino
tan revueltos en la cruda guerra
por calles y tejados hechos trizas
rompiendo y desquiciados en la polvareda
o a paso llano sobresaltados
-------- (como quien se extravía por las oscuras aguas
-------- y la enlodada hierba del ensangrentado
-------- campo )
escudriñando y escogiendo a lo más defendido
y de la mucha confusión amparados y envueltos
por la codicia de su vencimiento.

...Y volviendo el rostro, desde donde estaban
hacia los resguardados muros de la ciudad
mal guiando a sus atribuladas conciencias
con tal tesón renunciando
por el dolor y la mancha
por resquemor a la ley y dolencia del poder
para que nadie tuerza lo que a su honor
y no se turbe sin orden ni tiento
y caigan, finalmente abatidos
------ por una libertad tan incierta.

TAL VEZ

no deberíamos estar aquí
en esta pocilga (humana?) que es ahora (nuestra
casa?)
y en la que nos desgastamos y nos desangramos
esperando calmamente el fin
sino en ---- tan pero tan cerca del lugar ---- que
tantos y tantos recuerdos
(no es así?)

¿Qué más, no te acordás de nada más?
¿de cuando te invité y contestaste no tengo miedo y caminaste a mi lado sin siquiera mirarme, silenciosa como una sombra, sin nombre ni rostro ni edad ni sexo, frágil como una flor? débil como un pájaro? entregada embelesada sin siquiera saber, tan solo viniste y me tocaste y te reíste y exclamaste qué lindo cuchillo y me preguntaste si era mío y yo
te contesté que sí y lo saqué y te corté ------- y
entonces te avergonzaste

y me lo ibas a decir a mí ------- a pesar de todo lo que
te amo,
apasionadamente porque vos, creyendo que
yo, que no iba a poder
pero para demostrarte que sí soy capaz estoy dispuesto a todo ¿me oíste? a mí? (a mi corazón acuchillado?)

¿o escuchás la voz de los otros?
¿qué hay que hacer decí para que me quieras? acaso
todo tiene un precio? absolutamente todo?

Para qué sirven entonces mi sangre y mi bravura?
¿De qué material falsificado estamos hechos?
Y vos, con tus lágrimas y tu abandono, así me
pensás seguir?
¿pegada a mi cuerpo y llenando tu boca de mentiras
¿para que nos entierren y nos olviden juntos? pronto?
¿Una vez más?

CUERPO A TIERRA

dijeron
y según el viejo orden, se declararon manipuladores de sus almas desiertas.
--------- ¿Caprichosas fantasías de su demencia o venganza de los felices? Hay que entrar en acción pero cómo
--------- Hombres míos, mal dispuestos para el olvido: ¿cómo glorificar su venalidad? ¿Su amor está en la sangre o en el desprendimiento? ¿Puedo compararme a estos maniquíes armados? ¿Hay algo más detestable que su perezosa complacencia?
-------- En los muertos está la respuesta.

"QUÉ DELEITOSAMENTE

"suena el inimitable trinar
cuando las luces comienzan
"a destellar
"y qué incomparable es
"el placer de ver
"cómo brotan entre los surcos
"y se diseminan
"por el prado oloroso y profundo"
"y a través de la niebla
"en sosegado movimiento hacia la nada

"Y cómo desalienta
"por los extinguidos jardines
"ese rechinar de los hierros
"que agranda la fatiga
"y envuelve de dolor
"con qué promesa de destrucción"
--------------- (es así como contaremos la historia?

QUE NUESTRA DERROTA

no alimente nuevos apetitos
No enterremos todavía
nuestros pensamientos
Que nuestro desconsuelo
no nos obligue a mentir

----------------- (Pero si no mentimos podrían acaso creemos?

PASABAN DE LARGO

paseando su inhumana imagen de enemigos soberbios
---------------------------------(dónde estábamos entonces?)
y por la embriaguez de sus mentes
¿pretenden acaso ahora
vivir libres de nuestro juicio
¿querrán ser tan bárbaros
¿tal destino ambicionaban
qué mitiga y qué protege
¿habrá razones para llorar

Estos son los hierros de sus bocas
y estos sus despojos
-------------------------------(que no nos sean adversos

 

 
 



BASILIA PAPASTAMATÍU. Dónde estábamos entonces. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1998. (poesía)

por María Eugenia Escobar
Doctora en Literatura
Universidad de Chile.

 

El libro de Basilia Papastamatíu es un texto poético que de inmediato llama la atención por la multiplicidad de lecturas que de él pueden extraerse. Como una caja de Pandora, pareciese que una mirada crítica pida, solicite y exija otra, y de esta forma, utilizando siempre un provisorio hilo conductor, puedan ir desenvolviéndose las semantizaciones de un texto que no se agota con una primera lectura.
Pleno de interrogantes, el hablante lírico que explicita su presencia o desaparece dando lugar a profundas reflexiones nos obliga, en el libro de Basilia Papastamatíu, con sus preguntas, no siempre respondidas, a que estemos todo el tiempo concentrados en su devenir, ya que paulatinamente va subrayando, vinculando elementos disímiles tales como, por ejemplo, lo consciente versus lo inconsciente, lo lúdico versus lo formal y ético, lo trascendente versus lo trivial e intrascendente, construyendo, de este modo, como en una invisible tela de araña, gradaciones de sentido, que van enlazando las seis partes de que está organizado el libro, insinuando paralelismos y organizando un discurso poético plural.
Así, cuando una y otra vez se relee este texto poético se puede, sin lugar a dudas, afirmar que cada vez pueden advertirse en él cosas nuevas, y no se trata de observar en él nuevas palabras o imágenes de la misma especie, sino nuevos planos significativos y nuevas estructuras de asociación. De allí uno de los mayores méritos del libro: su plurivalencia.
Pero, si bien se percibe esta plurivalencia, ella está plena de interrogantes, de preguntas, provocando un cierto desasosiego, un cierto malestar existencial , ya que, tal como indica el título del libro , ¿Dónde estábamos entonces?, pareciera que los espacios, los lugares y el plano de una realidad histórica no nos perteneciera, puesto que, invariablemente, estaremos observando desde otra orilla, y nos percatemos del transcurso de la existencia cuando ya no pudiésemos regresar, puesto que estuvimos pero no vimos, y cuando vimos y experimentamos algo, nos sucede como "cuando voy a sentarme/ advierto que mi cuerpo/se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse/adonde yo me siento", tal como sentenciosamente se inicia su cuarta parte del libro, con esta cita de Oliverio Girondo.
El yo lírico visto desde otra perspectiva, cuando está presente con toda su fuerza, interpela y aconseja cuestiones de las que le será imposible zafarse, escaparese o esquivar. Si bien tiene el don de la palabra, ello no le es suficiente para lograr sus objetivos; así, en el poema "Abandona ahora cuanto antes" dice "huye de los asiduos/ que en este complaciente presente/ante el descuido de sus lenguas insolentes/ te imponen el yugo infeliz de la duda". Pero es justamente la duda, la carencia de fe, el deseo de creer y no poder, la lucha dual en la que finalmente no le quedará otro resquicio que el de "sepultar en amargo vino/ los quebrantos de su fe".
Acorde con lo anterior, se advierten claramente dos elementos que justamente dan al libro de Basilia Papastamatíu un sello personal: su particular construcción y elaboración semántica, en que se encuentran curiosa y paradojalmente elementos propios de la épica (no en vano un epígrafe de Alonso de Ercilla encabeza la tercera seción de su libro). Cuando me refiero a un carácter "épico" entiendo por tal toda una suerte de dualismos, polaridades, tales como en el poema "Ellos", los guerreros, los que "de la próspera corriente emergiendo/...llegan a " las aguas allí detenidas" y conluyen "del lastimero duelo de su pasiva muerte rehusando". La movilidad/ detención como eje referencial del poema, permite aún otra semantización, que dice relación con una propuesta existencial acerca de la fragilidad de la vida humana, de las luchas por lograr fines que, por la soberbia de la empresas acometidas, sólo conducen al fracaso, "en su esperanza inertes y en su confusión piadosos/ y del lastimero duelo de su pasiva muerte rehusando".
Muchísimas páginas podrían escribirse sobre este libro, pero tal vez, otras tantas podrían escribirse sobre su autora: Basilia Papastamatíu nació en Buenos Aires, de padres griegos. En el año 1966 viaja a Francia, donde participa activamente de la vida cultural parisina. Tal como ella misma me cuenta en una entrevista personal, "los tres años en que viví en París me sirvieron mucho en diversos sentidos, como experiencia existencial y en mi formación intelectual sobre todo, porque llegué en el momento en que coincidían en esa ciudad importantísimos teóricos, que daban conferencias, charlas, clases, etc. Y yo asistí a todas las que podía. Por sólo nombrarte a algunos: Barthes, Lacan, Derrida, Greimas, Foucault..."
Pero no sólo asitió a cursos y conferencias, sino también conoció y compartió "con autores latinoamericanos como Carlos Fuentes, Sábato, Vargas Llosa, Severo Sarduy, Cortázar". En París, como en el resto del mundo , se hablaba del triunfo de la revolución cubana. Movida por su enorme entusiasmo, Basilia Papastamatíu viajó a La Habana en 1969. Hasta el día de hoy vive allí. Trabaja como Subdirectora de la Editorial Letras Cubanas.
Entusiasta, polifacética y con una escritura poco común, afirma que no se siente "perteneciente a ninguna generación o grupo en particular, más bien como una francotiradora, y bastante solitaria en el tipo de escritura que hago" Y agrega: "Quizás mas bien puedo sentir afinidad o cercanía con quienes, como yo, realizan búsquedas muy particulares y tratan de explorar el lenguaje y su interior de otro modo, sean de mi generación o no, tales como "los cubanos Ángel Escobar, Carlos Alfonso y Damaris Calderón".
Autora de varios libros, comenzó publicando El pensamiento común. Buenos Aires, Ed. Airón, 1966. En Cuba ha publicado Qué ensueños los envuelven (1984), Paisaje habitual (1986) y Allí donde (1996).

Tomado del SISIB

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Aquí me dieron un año que no es el año por que de seguro no hay año para mí, nací en 1933. Soy, quién soy, mis amigos me dicen "Garabato", aunque a mi abuelo le decían igual, él nació en 1886... se fue a los 98 años, fumaba, se peinaba su único pelo en medio de su calva y miraba a las muchachas en la plaza... se fumó su cigarrito, un vasito de vino y ah La Piojillo es un pueblo salitrero fantasma, allí ejercio las labores del sexo la tía de La Reina Isabel, esa que cantaba rancheras... El guajache es un pelícano que pasa cagando de tanto comer pescado... chao...no va más. Bueno, voy a mi macoña...

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