LA DEMOCRACIA CRISTIANA (NUNCA) APOYÓ EL GOLPE DE ESTADO
CARTA ABIERTA A LA SENADORA PRESIDENTA DE LA DEMOCRACIA
CRISTIANA, DOÑA SOLEDAD ALVEAR.
Domingo, 17 de diciembre del 2006
Estimada Senadora:
Según "La Tercera" de hoy, Ud. habría afirmado que la Democracia
Cristiana nunca apoyó el golpe de Estado de 1973.
Al respecto, me permito incluirle a continuación un breve video en el
cual Patricio Aylwin hace una apología del golpe y en otra
oportunidad se desdice. Esto demuestra que Aylwin es una persona
moral y políticamente deshonesta que carece de toda credibilidad.
http://www.youtube. com/watch? v=csjBGLfK27c& NR
A mayor abundamiento, también le incluyo al final de este mensaje un
breve artículo que escribí con Juan E. Albornoz sobre el tema. El
artículo fue publicado por www.PiensaChile. com/ y otros medios hace
poco más de tres años.
Por último, me permito mencionarle una conversación que sostuve con
el ex Diputado Eduardo Koenig Carrillo poco antes de que falleciera.
Eduardo había sido mi Profesor de Historia de Chile en el Liceo de
Hombres de Valdivia a principios de los 60 y, aunque manteníamos
posiciones políticas distintas, a partir de esa relación de maestro-
estudiante surgió una muy entrañable amistad. Años después del golpe
y de mi salida al exilio, en un viaje que hice a Chile lo busqué para
invitarlo a almorzar. Fuimos a la Confitería "Torres" y allí
conversamos sobre lo ocurrido en septiembre de 1973. Durante esa
conversación me dijo que él nunca había apoyado el golpe, a lo cual
repliqué que yo le creía que de buena fe pensara de esa manera, pero
que tenía que recordarle que él, como Diputado Demócrata Cristiano,
había votado favorablemente aquella declaración que afirmaba que el
Gobierno de Salvador Allende había caído en la inconstitucionalida d,
la cual había pavimentado el camino hacia el golpe. Eduardo me miro
fíjamente y, en un último esfuerzo por defender su posición, me dijo
que ésa no había sido la intención de tal declaración, a lo cual
contesté con algo como "Sí, don Lalo, le creo en cuanto a Ud. se
refiere, pero el hecho es que todo político tiene que saber medir las
posibles consecuencias de sus actos y, bajo las circunstancias en que
se votó tal declaración, una consecuencia obvia es que era una
abierta invitación al golpe como de hecho ocurrió cuando fue invocada
por los golpistas". Eduardo me tomo la mano izquierda con fuerza y
con los ojos húmedos me dijo: "Germán, me has ayudado a descargar un
peso que he llevado en el alma todos estos años". Fue la última vez
que lo vi.
A Eduardo Koening Carrillo siempre le guardé un profundo aprecio y
siempre recordaré esa última conversación que tuvimos. Hoy he
decidido compartirla con Ud. y hacerla pública porque muestra la
faceta humana de un disciplinado diputado demócrata cristiano que
votó según las órdenes de su partido, pero que como persona
escencialmente humanista tuvo que vivir el resto de sus días con el
tremendo peso moral de haber obedecido tales órdenes.
Saluda cordialmente a Ud.,
Germán F. Westphal
12 de septiembre del 2003
Chile: La Democracia Cristiana, el general Prats y el golpe
Juan E. Albornoz y Germán F. Westphal
www.PiensaChile. com
Con excepción de ese grupo pequeño y recalcitrante de fanáticos
pinochetistas, no se puede encontrar personas activas en el mundo
político chileno que admitan ante los microfónos periodísticos e
históricos haber urgido a los militares a llevar a cabo el golpe de
estado.
La Democracia Cristiana sufre hoy, históricamente hablando, una
tratamiento de liposucción histórica por parte de sus líderes; la
actuación de la cúpula dirigente que controlaba el partido durante
los años y días anteriores al golpe de 1973 es cuestionada
persistentemente. Después de todo siguen controlando gran parte del
poder político actual.
Dos cosas niegan: recibir fuertes sumas de dinero del gobierno
norteamericano y haber incitado a los líderes militares a deponer al
Presidente democráticamente electo.
¿Quién recibió las platas?
Sobre el recibo de dineros La Tercera (Septiembre 8, 2003) informa:
"En tanto, el senador Rafael Moreno recordó que debido a este tema el
partido realizó una investigación interna y no encontró evidencia de
que el partido haya recibido aportes de la CIA."
En el mismo artículo otro líder afirma:
"Es una novela", afirmó el ex ministro Raúl Troncoso, para quien
"queda de manifiesto que hubo una contradicción entre la CIA y el
gobierno americano. Eso es propio de los americanos, que dejan papers
de todas las cosas que hacen y después resulta que no tienen nada que
ver con la realidad". Troncoso añadió que "la DC no recibió apoyo del
gobierno americano ni de la CIA ni de nadie para botar a Allende, no
lo habría aceptado. Otros aceptaron y los americanos saben quiénes
fueron."
Según Adolfo Zaldívar (citado por El Mercurio en su serie
conmemorando el golpe), en una carta pública le recuerda a un
correligionario del ala más izquierdista, Ricardo Hormazábal, que
Frei actuó contra la Unidad Popular "con espíritu patriótico y no
golpista, y recordó que el partido justificó la reacción militar."
Mr. Zaldívar, un amateur en el masajeo histórico, nos sorprende con
la lógica de lo que nos quiere hacer creer: los líderes de ese tiempo
no buscaban el golpe; pero más tarde justificaron la reacción
militar. Zaldívar nos quiere cambiar el léxico: No es un "golpe"; es
una reacción militar. Recordemos la diferencia, por favor.
Este año también se cumple el centenario de ese escritor magnífico,
George Orwell, quien escribió tanto y con tanta perceptividad sobre
el uso y abuso del lenguaje, principalmente desde la perspectiva
política, donde la hipocresía y la oscuridad lingüística son casi
sinónimas. Dos pensamientos de Orwell son extremadamente a propos en
estos días: "La insinceridad es el peor enemigo del leguaje claro",
y, "los que controlan el pasado, controlan el futuro".
¿Por qué la Democracia Cristiana trata de evadir el pasado y así sus
responsabilidad histórica?
Un motivo es la necesidad de seguir construyendo y puliendo el mito
de un Eduardo Frei, límpido y demócrata, imagen y mito necesario para
una ideología cuyos principios han sido pisoteados tantas veces por
sus líderes. El otro motivo tiene que ver con la responsabilidad
moral: el golpe que tantos de sus líderes pidieron y apoyaron fue
mucho más salvaje y horrible de lo que se imaginaron.
Luis Pareto, ex diputado de la Democracia Cristiana y presidente de
la Cámara Baja en 1973, insistió (La Tercera, Septiembre, 1, 2003)
que dentro de su colectividad hubo sólo un pequeño grupo de
militantes que apoyó el golpe militar. En ese sentido, defendió la
imagen del ex Presidente Eduardo Frei Montalva y agregó que incluso
intentó salvar la vida de Salvador Allende. Quienes estaban por la
intervención militar en la DC eran "no más allá de 10 militantes con
alguna connotación política", subrayó Pareto.
El Mercurio, este pasado 26 de agosto, contradice esta imagen con una
simple cita de Eduardo Frei (Pére):
"Los militares han salvado a Chile y a todos nosotros... las Fuerzas
Armadas siguen descubriendo depósitos de armas clandestinas,
declaraba el ex Presidente el 12 de octubre de 1973 al corresponsal
en Santiago del diario español ABC."
"Cuando un gobierno actúa como lo hizo el de Allende... y se crean
condiciones desfavorables como jamás se habían conocido... el derecho
al levantamiento se convierte en un deber, continuó Frei en esa
ocasión."
Zaldívar, también citado por El Mercurio, decía entonces, mientras
los dólares de Nixon flotaban libremente:
"El único responsable de la grave crisis que sufre el país es el
Gobierno de la Unidad Popular que él encabeza, sentenció el
presidente del Senado en esa oportunidad. "
Responden los compañeros de conspiración
Pero la ruta de escape de los líderes demócrata cristianos es cortada
rápidamente por sus aliados de antaño. El Mercurio, con particular
deleite, cita a los derechistas, quienes recuerdan las acciones de
sus compañeros de ruta en 1973 en forma distinta:
"El senador Andrés Chadwick dijo que le "llama la atención" que
Aylwin "intente explicar lo inexplicable" al tratar de desligarse de
la señal con que fue percibida la declaración de la Cámara para
frenar las "ilegalidades" que cometía el gobierno de la Unidad
Popular (UP). "Aylwin intenta borrar con el codo lo que él mismo
escribió con la mano cuando Allende gobernaba elpaís. Si sigue con
esa actitud, su codo va a quedar muy gastado. No puede pretender
obviar su rol".
"Su par RN Sergio Romero, en tanto, dijo que el ex Mandatario no
puede desconocer que el acuerdo parlamentario se constituyó en un
abierto llamado a la intervención de las Fuerzas Armadas para que
enmendaran el rumbo del Ejecutivo." (El Mercurio, Agosto 25, 2003)
Nuestra contribución a la búsqueda de la verdad
El General Carlos Prats, último general chileno merecedor de que su
rango se escriba con mayúscula, es alguien cuya veracidad y
honestidad nunca ha sido cuestionada. Gracias al detalle increíble de
sus Memorias, escritas a lapicera hasta días antes de ser asesinado
por la dictadura, podemos explorar con tranquilidad los días
anteriores a los distintos intentos de golpe.
Estas Memorias entregan la documentación más detallada, mejor
estructurada y más rica que se hayan publicado de este período oscuro
de la historia política chilena. El lector se da cuenta que el
General Prats, un intelecto superior, mantenía un diario detallado y
objetivo en extremo de lo que ocurría alrededor de él. Hasta hoy
nadie se ha atrevido a decir que los hechos descritos por Carlos
Prats, presenten un visión equivocada o tergiversadora de los mismos.
La pregunta que nadie se ha hecho en días de amnesia y borrones es la
siguiente: ¿ Quién fue el líder democratacristiano que en 1970 le
propuso al General Prats dirigir un golpe militar (incluyendo el
rapto del Presidente Frei), para impedir que Frei entregara el poder
a Salvador Allende?
Este es el episodio que describe el General Prats:
El jueves 24 de septiembre, Schneider reune a los generales y los
informa de su conversación con el Presidente [Eduardo Frei Montalva],
en los mismos términos en que me la contó a mí. Todos los generales
afirman que no han emitido opinión alguna que justifique los rumores
que llegaron a los oídos del Presidente.
El viernes 25 de septiembre me ocurre lo más insólito que podía
esperar de ese tenso juego de muñequeo a que se nos sometía.
A las 9:30, un destacado demócratacristiano me plantea directamente,
en actitud nerviosamente complacida, que ante la "intransigencia de
Schneider para detener a la Unidad Popular, el Presidente Frei estaba
dispuesto a que yo encabezara un movimiento que lo derrocara y lo
enviara al extranjero". Esto, porque había que impedir a toda costa
el acceso de los comunistas al gobierno, que "soportarían dos años a
Allende y después tomarían el control total."
En seguida desarrolla su plan: había que "apoderarse de noche de La
Moneda, enviar a Frei al extranjero, cerrar el Congreso, suspender la
vigencia de los partidos políticos, utilizar en cargos claves a gente
de confianza que ellos podrían señalar y, normalizada la situación,
llamar de nuevo a elecciones."
Yo escuchaba hipnotizado al caballero de arquitectura de la época
victoriana, con una especie de presentimiento de que ésta no era una
intervención fortuita en mi vida, por lo que no tenía ninguna
probabilidad de eludir ofenderlo.
[El tipo recibe un sermón de parte de Prats, quien le advierte que
Schneider y Ossa serán notificados. ]
Antes de separarnos me pide el favor de que espere veinticuatro horas
antes de informar a Ossa y a Schneider. Le respondo que por
deferencia a su persona, le daré ese plazo.
[Al día siguiente, luego de haber conversado con SchneiderŠ]
Más tarde pido al ministro Ossa que me reciba y le doy cuenta textual
de mi conversación, del viernes 25, con el importante personero de su
partido. Se manifiesta muy sorprendido con mi información, que yo le
pido transmita con todos sus detalles al Presidente Frei. Con un
gesto entre desganado y cortés, me dice que no le dé importancia a
los nerviosismos de la gente de su partido.
[Carlos Prats González: MEMORIAS Testimonio de un Soldado, 2ª
Edición, Agosto 1985, Pehuén Editores, Santiago de Chile, págs.
173-175.]
Un par de observaciones: el nivel y autoridad política del "caballero
de arquitectura de la época victoriana" indica que es alguien de
importancia política substancial. En efecto: a) puede hablar
privadamente con Prats, y, b) logra que Prats, en deferencia a su
posición, guarde silencio por 24 horas. Más aun, dada la naturaleza,
el grado de detalle y la trascendencia de la proposición que le hizo
al General Prats, sólo es posible inferir que que no se trataba de
una iniciativa personal e inconsulta a los más altos niveles del
partido demócratacristiano. Esto es consistente con la falta de
actuación del Ministro Ossa, un demócratacristiano, íntimo
colaborador del Presidente Frei. De hecho, el segundo Jefe del
Ejército le acababa de informar de una proposición criminal de primer
grado -raptar al Presidente de la República y en efecto causar un
golpe militar. El Ministro Ossa, "con un gesto entre desganado y
cortés," escucha la denuncia del General Prats, y cierra la
conversación con un pedido de no darle "importancia a los
nerviosismos de la gente de su partido."
¿Para qué necesitaba el "caballero de arquitectura de la época
victoriana" un plazo de 24 horas si no era para prevenir a la cúpula
de su partido de los pasos que daría Prats? Si no hubiera sido así,
la respuesta de Ossa a Prats no tiene explicación posible.
No sabemos si Ossa vive hoy en día, pero si vive, sería interesante
preguntarle qué recuerda y por qué no actuó respecto a la denuncia
del General Prats, aunque por supuesto, más interesante aun, sería
saber el nombre del "caballero de arquitectura de la época
victoriana". ..
Que pena que el Sr. Germán F. Westphal autor de la cita donde menciona a mi padre Eduardo König C., de quien dice conocer tanto y que ni siquiera sabe escribir bien su apellido (escribió Koening, siendo König), citara la conversación indicada, lo anterior lo planteo por lo siguiente:
Efectivamente el Sr. Westphal fue alumno de mi padre, y tal como el lo plantea, mi padre falleció, en 1991, lo que obviamente hace imposible que pueda tener la posibilidad de manifestar sus comentarios respecto del articulo en comento. Por lo anterior, me parece que citar conversaciones dichas en privado, sin posibilidad de replica, sean estas ciertas o no, para atacar a la Democracia Cristiana personificada en su presidenta Soledad Alvear, considerando además lo disciplinado que era mi padre en este sentido (tal como lo plantea el Sr. Westphal), me parece mal, y solo diré mal por la amistad que al parecer ellos tenían, ya que si tanto lo conocía como dice haberlo conocido, sabría perfectamente que mi padre, un ex Diputado de la Republica, representante de Valdivia (elegido democráticamente en tres elecciones) y Demócrata Cristiano, jamás haría o diría algo para dañar a la Democracia Cristiana y sufriría en el alma si supiera que alguien, sobre todo si fue un “amigo”, ha utilizado su nombre para atacar a la Democracia Cristiana, a su Presidenta y Senadora Soledad Alvear y a su gran amigo y camarada, a quien el admiraba, el ex Presidente don Patricio Aylwin Azocar.
Debo recordarle al Sr. Westphal que mi padre perteneció a la Democracia Cristiana hasta el ultimo día de su vida.
Es extraño que a este “entrañable amigo” de mi padre (como el dice), jamás nos visitara en casa, o ¿habrá sido sólo un conocido de mi padre?
Espero en Dios, Sr. Westphal, que no vuelva a utilizar el nombre de mi padre para lo que me parece son sus intereses y sus rencores personales.
Señor König:
Entiendo perfectamente sus razones. Lamento que su padre ya no esté con nosotros, y no me cabe dudas que fue una persona honesta y de claros principios.
Considero el comentario del señor Germán F. Westphal válido por ser su opinión y por estar de acuerdo con mucho de lo que él plantea, razón por la que lo he incluído en este blog.
Pero, como partícipe en los sucesos de 1973, fui detenido el mismo día 11 de septiembre.
Se con certeza que un amplio sector de la Democracia Cristiana en que estaba el señor Aylwin, el señor Frei Montalva y otros, incitaron y apoyaron el golpe.
Tengo documentos de la época, fotos y personajes que iré publicando para que la historia sea conocida.
José Martín Espinoza R.
Respuesta a Jaime König:
Gracias por tus comentarios, Jaime, pero los hechos son como los he descrito. Primero que nada, tienes que entender que la Democracia Cristiana, como todos los partidos políticos, no es éticamente monolítica. Hay gente noble y decente, como fue tú padre, que es lo que siempre he destacado y seguiré destacando independientemente de lo que tú me pidas rogando a Dios, como también gente que no lo es, como Patricio Aylwin. Para botón de muestra, te sugiero que veas al video a que hice referencia en la nota que comentas y que puedes acceder en el siguiente sitio digital:
http://www.youtube.com/watch?v=csjBGLfK27c&NR
El otro asunto que tienes que entender, es que en general, cuando se habla de cualquier partido político --la DC en el caso que nos ocupa--, se habla de su dirigencia y es a la dirigencia demócrata cristiana de 1973 a la que me refiero cuando digo que la DC apoyó el golpe de Estado, contradiciendo --no atacando-- a Soledad Alvear. Me sorprende que no sepas distinguir entre un ataque "ad personam" y un argumento en contra de una afirmación que ha hecho alguien --en este caso, Soledad Alvear. Si lees bien lo que escribí, te darás cuenta que no hay ninguna animosidad personal contra la senadora. Sólo presento evidencia en contra de lo que ella ha afirmado.
En cuanto a que la DC apoyó el golpe de Estado, es un hecho histórico, acreditado incluso en los documentos secretos desclasificados por Estados Unidos y, como puedes ver en el caso de la evidencia que Juan Albornoz y yo presentamos en el artículo de más arriba, también el General Carlos Prats hace referencia a ello.
Para tu información, el periódico digital http://www.piensachile.com/ ha publicado recientemente una serie de artículos al respecto, incluido un par de cartas altamente reveladoras de Bernardo Leighton a Eduardo Frei Montalva y de Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor. Allí, en http://www.piensachile.com/ , podrás encontrar abundante información histórica, para mencionarte sólo una fuente.
Por tanto, contrariamente a lo que dices, lo que he escrito no es ningún ataque a la DC --según tus palabras-- "personificada" en Soledad Alvear, sino que un esfuerzo más, entre muchos otros de otra gente para colocar el papel que jugó la DC en 1973 en la perspectiva histórica correcta. Dicha gente incluye a algunos demócratacristianos como Sergio Micco y Eduardo Abedrapo que han tenido que acallar sus análisis precisamente por las presiones aylwinistas, lo que probablemente sabes perfectamente si sigues el quehacer político chileno con algún grado de atención --algo que yo hago regularmente aunque resido en el extranjero.
En esta línea, te tengo que decir que lo que afirmo en mi nota respecto a tu padre no es ninguna infidencia, sino que se trata de mi testimonio respecto a su reconocimiento de que la DC efectivamente "pavimentó el camino al golpe de Estado" al sumar sus votos a los de la derecha para aprobar el Acuerdo de la Cámara de Diputados del 22 de agosto de 1973. Esto también es un hecho histórico confirmado por los mismos golpistas que invocaron el acuerdo de marras dentro de sus pretextos para tomarse el poder. El gran mérito y grandeza de tu padre está precisamente en su capacidad para hacer un análisis histórico de los hechos y llegar a la misma conclusión que le plantée, sin anteojeras partidistas. Esto no lo hace menos demócratacristiano sino que un demócratacristiano decente. No por nada se educó como Profesor de Estado con mención en Historia.
En cuánto a la amistad con tu padre, te puedo decir que visitaba regularmente su casa en calle Anibal Pinto de Valdivia hasta poco antes de que se trasladara a Santiago una vez que resultó elegido diputado. Antes de esto, te puedo decir que tu padre y tu madre Hortensia ("La Tencha", como la llamaba él cariñosamente), fueron padrinos de bautismo de la mayor de mis hijas. En lo que se refiere a Santiago, efectivamente no lo visité nunca en su casa pues si yo viajaba a la capital como buen provinciano, siempre era para hacer algún trámite, no para visitas sociales. Sin embargo, cuando él viajaba a Valdivia, siempre lo visitaba en casa de su madre, también en calle Anibal Pinto, hasta que tu abuela falleció. De otra manera, nos encontrábamos en el Café Palace. Todo esto regularmente hasta que vino el golpe de Estado y yo tuve que salir al exilio.
En cuanto a lo que dices del apellido, es especialmente interesante pues cuando tu padre fue candidato a diputado por primerra vez, su apellido aparecía en la propaganda y en el voto como "Koenig" en vez de "König" y cuando se lo mencioné bromeando que a lo mejor por ese cambio en las letras se anulaba su elección, nos reimos ambos de buena gana y explicó que había preferido la forma "Koenig" porque resultaba más fácil para la gente y no quería que le dijeran "Konig", con "o". Desde entonces, cuando le escribí alguna vez a la Cámara de Diputados, fue siempre con la forma "Koenig".
Créeme que lamento profundamente que te hayas ofendido. Aunque probablemente nunca al mismo nivel que tú pues eres su hijo y yo solamente, tal vez, "un conocido" como sugieres, personalmente guardo un profundo respeto por la memoria, integridad, nobleza y moral de tu padre --cualidades que desgraciadamente muchos de sus camaradas nunca han tenido ni tuvieron.
Sinceramente,
Germán
P.S. Aprovecho la oportunidad de aclararte que tu padre no fue "elegido [...] en tres elecciones" como Diputado por Valdivia, sino que fue elegido Diputado por Valdivia, La Unión y Río Bueno en dos oportunidadses, por los períodos 1965-1969 y 1969-1973.
Rectificación a mi P.S. de más arriba. Sí, efectivamente, Eduardo Koenig Carrillo fue elegido diputado tres veces. Su último período fue de 1973 a 1977 según la informacion oficial de la Biblioteca del Congreso Nacional. Le pido excusas a Jaime por mi error.
Nótese también que según la información de dicha biblioteca, en los registros del Congreso figura como Koenig, no König.
Reseña Biográfica de Parlamentario
Eduardo Octavio Koenig Carrillo Diputado ... Nació el 2 de abril de 1928, en Valdivia. Hijo de Reinaldo Köning Aburto y de Laura Carrillo Aburto.
www.bcn.cl/pags/biografias/detalle_par.php?id=360
Nota: El URL no está activado pero la información está “Cached” y disponible en el buscador google.
Aprovecho la oportunidad para dejar mi correo electrónico en el caso que Jaime König quiera comunicarse conmigo directamente: westphal@umbc.edu
quiisiera saber mas de esta sra y su correo electronico para hablar con ella directamente